Si yo tuviera un periódico…

Ayer salió por última vez a la calle La Crónica de León, el enésimo proyecto periodístico que se lleva por delante esta crisis que dura ya demasiado. De entre todas las reacciones, comentarios y despedidas me quedo con esta escrita por Diana Martínez Díaz, a la que no conozco personalmente. Tampoco comparto todo lo que dice, pero creo que refleja muy bien el sentir generalizado de desazón que sufren quienes ven cómo les arrebatan una parte de su vida, construida con su trabajo y esfuerzo diarios, sin que puedan hacer nada por evitarlo. A la vez, sintetiza con acierto la crítica común en muchas redacciones sobre los vaivenes en la “estrategia” de sus gestores, en demasiadas ocasiones contradictorios y cortoplacistas, que han contribuido decisivamente a que la industria periodística se esté tambaleando sin apenas capacidad de reacción. La lectura completa de su post merece la pena, pero os dejo a continuación algunas de las frases que más me han gustado y que invitan a la reflexión:

- “Si yo tuviera un periódico, nunca saldrían fotos de rostros ensangrentados en sus portadas. Ni los periodistas serían jueces antes que los jueces. Ni después. Y mucho menos el día siguiente a una gran tragedia. Y buscaríamos a los verdaderos culpables“.

- “Si yo dirigiera un periódico, no saldrían nunca en los titulares ni juntas rectoras, ni consorcios, ni actas de replanteo, ni pliegos de condiciones, ni licitaciones, ni contingencias, ni consejos de administración. Porque eso a la gente no le interesa“.

- “Si yo tuviera un periódico, no regalaría sartenes con las cartillas y los cupones. Porque las sartenes se compran en los bazares. En los periódicos se leen noticias. Y cuando no puedes ofrecer buenas noticias y sí puedes ofrecer buenas sartenes, lo mejor es cambiar el chip o cambiar el negocio“.

- “Si yo tuviera un periódico, intentaría rodearme de los mejores. Y no encabronarlos hasta el infinito y espantarlos de mi lado con malas artes por miedo a que me hiciesen sombra. Una costumbre muy estilada esta en jefes y semijefes de periódicos“.

Apuntes rápidos sobre la actuación de los medios ante el accidente de tren en Santiago

Cuando se cumple una semana del trágico accidente ferroviario a pocos kilómetros de Santiago de Compostela, parece un buen momento para hacer un balance de la cobertura de los medios de comunicación. Aunque me gustaría poder extenderme más, la falta de tiempo me impide el desarrollo necesario de muchos de los siguientes aspectos, pero no quería dejar de reseñarlos:

1. Los recortes que se han producido en los últimos años en la mayoría de los medios hizo que las primeras coberturas fuesen incompletas, torpes e, incluso, confusas. Ante la falta de personal en la zona, muchos medios tiraron de la información de agencias, que también han realizado importantes recortes, pero sin realizar el conveniente filtrado previo, lo que llevó a algunas situaciones esperpénticas y a generar más confusión. Algo que ya sucedió hace dos años con la matanza en la isla noruega de Utoya. Particularmente triste fue la cobertura inicial de las televisiones nacionales, en especial TVE, cuya principal fuente de información en los momentos iniciales eran las webs de otros medios, lo que le ha supuesto muchas críticas. De canales como Telecinco-Cuatro, que renunciaron expresamente a la cobertura en directo de los primeros instantes tras la tragedia y sólo se ocuparon muchas horas después, mejor ni hablamos. Estaban ocupados emitiendo telebasura.

2. Digno de reconocimiento es la decisión de muchos periodistas en paro de la zona que decidieron ponerse en marcha para informar de primera mano aún sin saber si alguien estaría dispuesto a publicar esa información y ayudar en las labores de ayuda a las víctimas. Igualmente, hay que reconocer la delicadeza y el respeto con que, en líneas generales, han tratado los enviados especiales a la zona a las familias, los heridos y demás afectados.

3. No puede decirse lo mismo de sus jefes. Por supuesto, hemos tenido que volver a soportar el uso indebido de imágenes cruentas en algunos medios, la pretensión de convertir en espectáculo mediático lo que es una tragedia humana (especialmente en el caso de las televisiones) y la exageración de ciertos extremos de las informaciones que iban llegando con tal de alimentar el morbo en torno a los aspectos más delicados del accidente. Gracias a Dios la gente todavía tiene estómago y se han disparado las quejas a la FAPE por el tratamiento informativo de estos medios.

4. Capítulo aparte merece el trato dado al maquinista, al que se ha acusado y juzgado prematuramente en los medios antes de conocer todos los detalles y circunstancias de lo sucedido. Veremos lo que finalmente dictamina el juez. No espero una rectificación en este sentido, sé que los directores de medios son demasiado orgullosos como para reconocer un error de este calibre. Pero sí que a partir de ahora haya un mayor tacto al abordar estos asuntos y se contrasten las informaciones en vez de atenerse a la versión oficial dada por las compañías, que se ha demostrado incompleta e incierta.

5. Los tertulianos. Ya sabéis que no son santo de mi devoción. Pero es que en esta ocasión, supongo que también por efecto de las fechas veraniegas en que estamos, los medios han abusado de sus “expertos para todo” para analizar lo sucedido en el accidente, algo que en la mayoría de ocasiones ha resultado un fiasco, en otras un despropósito y, en los casos más extremos, un verdadero ridículo. En situaciones como esta, llena de incertidumbres y de variables que pueden cambiar por completo el relato de la historia, siempre es aconsejable contar con la voz de verdaderos expertos, por mucho que su testimonio sea menos ameno o digerible para el gran público, que exponer a unos profesionales (a muchos de los cuales apenas les queda reputación profesional que defender) a parlotear sobre aspectos que desconocen, sobre los que se han informado mal y con cuyos detalles técnicos se confunden y acaban confundiendo a los lectores/espectadores/oyentes.

Supongo que estos puntos podrían ampliarse y seguramente deba hacerlo en los próximos días. Cualquier sugerencia es bienvenida.

Actualizo: El director de lainformación.com ha escrito una serie de recomendaciones sobre cómo abordar informativamente un accidente catastrófico como el de Santiago. Lo cierto es que no todo ha sido negativo, como me recordaban esta mañana en twitter, y algunas coberturas han sido excelentes, dignas del mejor periodismo y escrupulosamente respetuosas con el dolor provocado. Vaya desde aquí mi reconocimiento a los profesionales que han elaborado esas informaciones.