¿Qué periódico ha ganado las elecciones?

Bien podría decirse que ninguno se presentaba a los comicios del pasado domingo, pero lo cierto es que se jugaban mucho en las urnas. La cercanía o lejanía del poder tiene consecuencias innegables para los grandes periódicos españoles, por lo que, aunque algunos no lo digan, ninguna es neutral. Además, poder apuntarse el tanto de ser quien más se ha acercado en sus pronósticos (elaborados por especialistas en demoscopia) siempre es un motivo de satisfacción.

El alineamiento de los diarios a los partidos políticos no es sólo ideológico, aunque lo cierto es que Rubalcaba apenas contó con el respaldo de El País, pues el resto de periódicos de izquierda se movieron entre el desencanto (El Periódico) y los ataques al PP (Público). Por contra, Rajoy, caballo ganador como se demostró el domingo, tuvo de su lado con más o menos descaro a El Mundo, La Razón o ABC. Estos dos últimos han protagonizado en el último año una batalla particular por convertirse en el diario de cabecera de los populares (se pierde la cuenta de los domingos que ambos han dedicado repetidamente sus portadas al líder del PP), en la que la entrega del periódico de Planeta ha sido mucho más descarada, llegándose a utilizar su mancheta para respaldar activamente a Rajoy. Una apuesta muy arriesgada por el alto coste en términos de credibilidad que conlleva, aunque probablemente rentable en otros aspectos. Otros como La Gaceta estaban tan entregados al acoso y derribo de Zapatero que llegaron tarde para subirse al carro popular e, incluso, se han visto obligados a aclarar su permanencia una vez que termine el zapaterismo. A nadie se le escapa que muchos de estos medios esperan un particular plan de rescate que les ayude a sobrevivir a la grave crisis de la prensa impresa, algo que María Teresa Fernández de la Vega primero y Rubalcaba después prometieron varias veces, pero nunca llegaron a cumplir. Sin embargo, los planes del PP para reducir de forma drástica las subvenciones nominativas (al contrario de lo que sucede en Andalucía y también en Cataluña) podría dar al traste con estos esfuerzos y hacer menos apetecible la cercanía a un Gobierno con las manos atadas económicamente y que a buen seguro tendrá una elevada contestación social en las calles.

Respecto a los sondeos previos al 20N, en realidad no hubo nadie que acertase con exactitud, pero sí hubo algunos que se aproximaron bastante, entre los que habría que destacar a El País con 4 aciertos y a La Gaceta con otros 3, siendo ésta junto a La Vanguardia los únicos diarios que contemplaban la cifra final de 186 diputados para el partido ganador, el PP (el resto se pasaron en su optimismo). Aquí os dejo un cuadro resumen de esas estimaciones, donde he subrayado en negrita los aciertos de cada medio:

EL MUNDO (1)
PP 198, PSOE 112, CIU 14, IU 7, PNV 5, UPYD 3, AM 3, ERC 2
EL PAÍS (4)
PP 192/196, PSOE 110/113, CIU 14, IU 11, PNV 5, ERC 3, UPYD 2
ABC (0)
PP 187/188, PSOE 123/126, CIU 12/14, IU 6/7, PNV 4, UPYD 2/3, ERC 2
LA RAZÓN (2)
PP 188, PSOE 115, CIU 13, IU 11, PNV 5, AM 5, UPYD 2, ERC 2
LA GACETA (3)
PP 184/7, PSOE 121/3, CIU 11/13, IU 9/10, PNV 4/6, UPYD 2/3, ERC 3
LA VANGUARDIA (2)
PP 184/6, PSOE 116/20, CIU 12/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 3/4, ERC 2
EL PERIÓDICO (2)
PP 188/92, PSOE 115/8, CIU 13/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 4, ERC 2/3

La prensa y la defensa de los toros: ni tanto, ni tan calvo

Vaya por delante que soy consciente de que en las últimas semanas estoy dedicando un excesivo espacio al debate sobre la prohibición de los toros y su tratamiento en los medios. Pero es que no me resisto a comentar según qué cosas.

El lunes, sin ir más lejos, me quedé con las ganas de comentar la portada de El País. A mi entender, resulta hipócrita, ya que parece restar importancia a la prohibición de las corridas de toros en Cataluña a partir de 2012 aprobada por el parlamento regional de Cataluña debido a la escasa asistencia de público en el primer festejo celebrado tras este suceso. Bajo el título de “Monumental vacío”, y dedicando tres páginas en el interior, el diario de Prisa, empresa que ha hecho mucho dinero y mucho bien a la difusión de la fiesta de los toros (lo que hace aún más inexplicable su posición actual), deja en manos de un redactor desconocido para mí (creo que no habitual de las crónicas taurinas) una crónica de lo que viene a considerar “un termómetro de la fiesta”. Este torticero deseo contrasta con el cartel del evento, no demasiado atractivo, el hecho de que celebre en pleno mes de agosto y la escasa capacidad de reacción dejada al colectivo de aficionados para dejarse ver en la plaza. Es decir, que como había menos público y cada vez hay menos en las corridas que se celebran en Cataluña, pues tiene menos importancia. Semejante argumento (pedestre y peregrino) sólo cabe en la cabeza de personajes tan oscuros como Enric Sopena, que tanto daño hacen a la profesión con su posición partidista y su escaso respeto a los valores informativos. Además, la información de El País resta importancia a que apenas unas decenas de personas protestasen a las puertas de la Monumental de Barcelona, cuando habitualmente son cientos, lo que viene a demostrar que los antitaurinos también se van de vacaciones. En fin, que no entiendo la postura melíflua, editorialmente hablando, de El País en este debate, y menos aún la salida de pata de banco que cometieron de manera innecesaria con la portada del lunes.

Y ayer me dí de bruces con la portada de La Gaceta, en la que anuncia una iniciativa propia para que los reyes de España acudan a los toros este verano en señal de protesta por la prohibición aprobada en Cataluña. Sus dardos envenenados (a veces, es mejor contar con un enemigo piadoso que con ciertos partidarios) tienen un destinatario claro: la Reina Doña Sofía. Bajo el titular de “La Familia Real debe salvar la Fiesta Nacional”, La Gaceta publica una gran fotografía de su majestad, manifiesta defensora de los animales y vegetariana (y, por tanto, se supone que contraria a los toros, aunque nunca se haya manifestado públicamente). Me parece totalmente fuera de tono y de lugar. Como he leído en estos días, el toreo pierde su sentido cuando se tiene que explicar, cuando debe justificarse. Es una expresión artística y punto. Al que le guste, bien. Al que no, que lo respete. Lo que no caben, en pleno siglo XXI, son prohibiciones ridículas, de marcado tufo político. Pero tan inoportuno me parece el uso que han hecho los nacionalistas catalanes del legítimo sentimiento ecologista como el pretender hacer de los toros una cuestión de Estado, de la españolidad o del centralismo contra los regionalismo. Supone ponerse a la altura moral e intelectual de los responsables de la atrocidad de prohibir una expresión cultural que no sólo es española (y profundamente catalana), sino universal, libre y abierta a todo el mundo. Veremos el éxito que cosecha la iniciativa del diario de Intereconomía, pero no me parece acertado el foco la campaña. Forzar a nadie a mostrar sus sentimientos o aficiones (el Rey y sus hijos se han paseado por cientos de plazas españolas, nadie duda de su apoyo a la fiesta de los toros), además de parecerme violento, creo que puede ser contraproducente.

Suplementos dominicales Las cifras son c…

Suplementos dominicales
Las cifras son claras: XL Semanal (de ABC y los diarios regionales de Vocento) vende 1.131.992 ejemplares, que suponen prácticamente el doble que lo que vende El País Semanal (de El País), que distribuye 605.814 revistas cada semana; lo que también significa que casi duplica en ejemplares al Magazine de El Mundo, con unas cifras de 343.349 ejemplares. Se trata de un adelanto de las cifras ya auditadas por la OJD hasta diciembre de 2009. Dominical, de El Periódico de Cataluña y otros regionales, distribuye 235.253 revistas, mientras que para Magazine (de la Vanguardia y otros 25 diarios asociados) no hay cifras del año pasado, sino sólo hasta 2008, cuando vendía 640.150 ejemplares.

20 años de Telecinco

La historia de esta televisión está plagada, a partes iguales, de éxitos y polémicas. Pionera en muchos aspectos, entre ellos ser la primera en superar en audiencia a la televisión pública, también lleva con pesadumbre el sambenito de la ‘telebasura’.

Evolución del logotipo de Telecinco.

Evolución del logotipo de Telecinco.

Poco más después de un mes del aniversario de Antena 3, le llega el turno a Telecinco. La cadena, que desde un primer momento apostó por el entretenimiento por encima de todo, supuso un hito en la historia de la televisión en España en términos de rentabilidad, solidez accionarial (Berlusconi siempre ha mantenido el control, aunque la compañía saliese a bolsa y Vocento entrase en el capital) y nuevos formatos. Algunos especialmente acertados, como los concursos familiares, las grandes galas, la apuesta por la ficción nacional las retransmisiones de Fórmula 1 o Caiga Quien Caiga, entre otros muchos. Otros, por el contrario, igual o más exitosos en términos de audiencia pero tremendamente polémicos, como ¡Qué me dices!, Aquí hay tomate, ‘Las mamachicho’, Gran Hermano y otros tantos reality shows.

La cadena ha lanzado una web conmemorativa, en la que proponen un repaso a sus mejores momentos, elegir la cara de Telecinco en estos años (arrasa Jesús Vázquez) y una campaña especial para reunir en una gran fiesta de cumpleaños a aquellos que, como “La cadena amiga” también nacieron el 3 de marzo de 1990.

Como en el caso de Antena 3, aquí os dejo los primeros momentos de emisión (¡cómo hemos cambiado!). Enhorabuena, compañeros.

El futuro de Telecinco pasa por la fusión/adquisición de Cuatro a Prisa, el crecimiento de su filial publicitaria y la consolidación de los nuevos canales en la TDT, tras su errático inicio. Para los interesados en profundizar más en la historia de las cadenas privadas, os recomiendo este libro. Más documentación, en este reportaje de ABC.

“El ojo izquierdo” no ve su propia viga

El blog de José María Izquierdo en El País sobre prensa, periódicos y periodistas está levantando ampollas. No sólo por su tono crítico, sino, sobre todo, por su empeño faltón, burlesco e, incluso, maleducado.

No suelo criticar a otros blogueros en este espacio. Pero es que la bitácora ‘El ojo izquierdo’ sobre medios del veterano periodista en elpais.com abusa, en exceso, del recurso fácil del comentario a posteriori. Además, se dedica casi en exclusiva a despotricar sobre el trabajo de otros compañeros de la prensa, que, al menos, se merecen un respeto. Después de unos días leyéndolo, me ha sorprendido la ausencia total de autocrítica a los medios del grupo Prisa (al estilo de Arcadi España en ‘El Mundo por dentro’). ¿Puede ser que todas y cada una de las coberturas de El País, la Cadena Ser, Cinco Días, As… sean perfectas, inmaculadas, sin errores y sin dobles lecturas? La experiencia demuestra que no es así, pero resulta más fácil, y cómodo, y barato, dedicarse cada mañana a menospreciar la labor de los profesionales de otros medios (que conste que a mí nunca me ha citado personalmente, ni a mis allegados). Sinceramente, esperaba bastante más de un profesional con tan dilatada trayectoria. La declaración de intenciones que incluye en su propio blog es elocuente sobre su sectarismo:

“El catavenenos probaba la comida para sus señores, fueran Agripina o cualquiera de los Borgia, y les informaba: ojo, aquí puede haber cicuta (o cianuro, o belladona). El autor de este blog asume esta profesión de riesgo y se sumerge en lo más profundo de la derecha española, tan vociferante y venenosa. El catador, ya inmunizado por la ingestión de dosis homeopáticas a lo largo de sus muchos años, se limitará a descubrirles una muestra del sapo o la culebra, y simplemente les advertirá de los graves daños que puede comportar para su equilibrio sicológico la lectura completa de tal o cual artículo. La decisión, enteramente suya”.

Seguramente, lo que suceda, en el fondo de todo este asunto, es que se trate de una muestra más de esa supuesta supremacía moral de la que hacen gala los medios de esta compañía (en especial, El País), minusvalorando el trabajo del resto de profesionales, como bien denunció hace pocos días en una columna de opinión Pedro García Cuartango. Viva la discrepancia, pero siempre desde el respeto. Sin faltar, oiga. No todo vale para tratar de recuperar ventas a costa de quitárselas a los demás.

La marcha de Gabilondo como símbolo de la aventura frustrada de Cuatro

Si hay alguien que encarna los cambios que afronta la cadena generalista de Prisa, que ahora estará bajo el control accionarial de Telecinco, es su ex presentador estrella, Iñaki Gabilondo.

Cuando Sogecable decidió en 2005 utilizar la licencia de Canal+ para poner en marcha una nueva televisión generalista, tras el correspondiente y polémico permiso del Gobierno, no hubo dudas al decidir quién sería la imagen de la nueva cadena: el exitoso presentador de radio, entonces líder en las mañanas desde la Ser, Iñaki Gabilondo. Parecía una apuesta segura y por eso se le encargó la dirección del principal informativo, el de la noche, y fue él quien dio la bienvenida los espectadores cuando se produjo la transición de Canal+ a Cuatro, como podéis ver en el siguiente vídeo:

De ahí la relevancia que adquiere la salida de Gabilondo de los informativos de Cuatro, para pasar a refugiarse en CNN+ (que seguirá siendo al 100% de Sogecable). Quien fue la imagen de la cadena se retira de primera escena para, en sus propias palabras, dar paso a “un equipo joven, bien preparado (…) que nos ha dado mucho y al que hemos enseñado poco”. Su salida es consecuencia del cambio accionarial, sin duda, y posiblemente no se hubiese producido si la fusión de Cuatro hubiese sido con La Sexta, pero también de los pobres resultados de audiencia. La respuesta mayoritaria del público ante la presencia de una estrella de la radio en televisión (donde ya estuvo anteriormente, aunque en TVE) nunca se produjo y, en ocasiones, hasta los informativos rivales de La Sexta tuvieron más televidentes que Gabilondo. Tal vez esa fue la mejor prueba de que, después de cuatro años, la apuesta de Prisa, poniendo toda la carne en el asador, por la televisión generalista ha tenido un pobre resultado, como también demuestran los continuos cambios en la parilla de emisión.

En fin, se marcha un género de periodista, una manera de entender la profesión que, al parecer, ya no consigue conectar con la gran mayoría de la audiencia. Suerte en su nueva aventura en CNN+ y suerte también sus sucesores en los informativos de Cuatro. A continuación, podéis ver su mensaje de despedida: