Lo más leído, compartido, visitado y comentado del año 2011

Como cada fin de año, llega el momento de hacer balance. También en este blog. Aunque 2011 no ha sido un año tan activo en este portal como debería, habéis estado ahí, acompañando con vuestras visitas y comentarios, lo que me da fuerzas para seguir adelante en 2012. A pesar de todo, hay artículos que vale la pena volver a visitar. Os dejo una selección de los que creo que más os han gustado, que para algo son los más visitados, comentados o compartidos en las redes sociales. Si os animáis, podéis releerlos, leerlos por primera vez si entonces os pasaron desapercibidos o, incluso, comentarlos. Y en 2012, más y espero que mejor.

LOS ARTÍCULOS MÁS VISITADOS:

  1. Se dice presidente, no “presidenta” (13 de noviembre).
  2. Crea gratis tu propio periódico con las noticias de tus amigos en Facebook (4 de febrero).
  3. La última portada del diario gratuito ADN (23 de diciembre).
  4. 60 años del semanario “El Caso” (2 de diciembre).
  5. Ha nacido Mencía (22 de abril).

LO MÁS COMPARTIDO EN REDES SOCIALES:

  1. Se dice presidente, no “presidenta”.
  2. 60 años del semanario “El Caso”.
  3. Los nombres y apellidos más comunes entre l@s diputad@s del Congreso.
  4. Karl Lagerfeld se cambia del pomposo “Liberation” al gratuito “Metro”.
  5. ¿Qué periódico ha ganado las elecciones?
  6. Los muertos que la prensa ignora.
  7. 10 + 1 verdades incómodas sobre la crisis.

LOS ENLACES MÁS VISITADOS:

  1. Informe sobre la blogosfera hispana (Bitacoras.com).
  2. Torear y otras maldades (Mario Vargas Llosa, El País).
  3. PostPost.com.
  4. Vuelve el Santo Oficio (Fernando Savater, El País).
  5. Basta de lecciones de periodismo (Pedro G. Cuartango, El Mundo).

LO MÁS COMENTADO:

  1. Se dice presidente, no “presidenta”.
  2. 60 años del semanario “El Caso”.
  3. Ha nacido Mencía.
  4. Crea gratis tu propio periódico con las noticias de tus amigos en Facebook.
  5. Si ‘The Huffington Post’ cuesta 230 millones de euros, ¿cuánto costarían elmundo.es, elpais.com o abc.es?

Infoxicación

El último anuncio de Mercedes recupera un término muy adecuado para el contexto actual. Dice la campaña: “Infoxicación, estamos intoxicados de información. Antes tenías cinco amigos, hoy quinientos. Si tenías sed bebías agua, ahora puedes catar cien aguas diferentes. (…) Infoxicación, miles de opciones, millones de dudas (…)”. ¿Hay infoxicación en la industria de los medios? Desde luego en Internet sí y habrá quien crea que los kioskos también. Sin embargo, cuantas más voces, mejor. En España, sin ir más lejos, está a punto de salir a la calle un nuevo periódico (¿el penúltimo?), lo que demuestra que sigue siendo necesario, y probablemente cada vez más, que alguien ordene, clasifique y priorice esa cantidad de información disponible. Esa es la labor de los periodistas. ¡Ánimo!

Las coberturas sobre el iPad 2: ¿información o publicidad gratuita?

Ayer Apple presentó una nueva versión de su tableta electrónica, el iPad 2. Como era de esperar, los medios de comunicación hicieron la ola a la empresa y a su líder, Steve Jobs, en quienes confían como salvadores de la industria. Sin embargo, muchas de las coberturas realizadas se parecen más cerca a la simple información publicitaria (entusiasta, rápida de elaborar y poco relevante) que a un análisis profundo (serio, crítico, reflexivo y trascendente).

Vaya por delante mi admiración por el producto y, sobre todo, el nicho de negocio descubierto por Apple. Pero, no nos engañemos, jalear al iPad 2 no va a salvar a los medios. Deben poner algo, bastante, de su parte. Hace un año ya colgué en este blog una encuesta sobre las repercusiones que la salida al mercado de esta tableta podía tener para la prensa, y la mayoría de vosotros (un 52,78%) coincidió en que se trataba de un producto caro y poco novedoso en lo que concierne a la industria.

Respecto a las coberturas de este último lanzamiento, poco se ha visto sobre los fallos frente a sus competidores o las expectativas defraudadas. Quizás por eso la credibilidad de la prensa anda tan devaluada. Y quizás el primer paso para recuperar lectores, antes que meterle por los ojos a sus lectores el dichoso aparato (u otros similares), debería ser volver a la imparcialidad [o neutralidad, como se dice ahora] respecto de las empresas, los anunciantes y los productos. Sólo ofreciendo información útil para sus verdaderos clientes, LOS LECTORES, podrá salvarse la industria y es posible que lo haga sin la ayuda de ningún encantador de serpientes.

Si ‘The Huffington Post’ cuesta 230 millones de euros, ¿cuánto costarían elmundo.es, elpais.com o abc.es?

La noticia de la semana en el sector de la prensa es sin duda la compra del diario online estadounidense The Huffington Post por parte del portal Aol tras pagar 230 millones de euros. ¿Una cifra exagerada? Hay opiniones para todos los gustos, pero supone sin duda una referencia para calcular el valor de los grandes medios de comunicación españoles en Internet.

Tomando como referencia los 10,1 dólares por usuario único mensual que habría pagado Aol, como recoge un magnífico post de Adrián Segovia, y realizando la conversión a euros (7,38573) obtenemos el siguiente ránking de hipotéticos precios de compra según las cifras de audiencia en diciembre de 2010 recogidas por Google Ad Planner:

  1. marca.com = 206,794 millones de euros.
  2. elmundo.es = 110,785 millones.
  3. elpais.com* = 110,785 millones*.
  4. as.com = 60,562 millones.
  5. 20minutos.es = 45,791 millones.
  6. abc.es = 45,053 millones.
  7. sport.es = 25,111 millones.
  8. elmundodeportivo.es =21,418 millones.
  9. lavanguardia.es = 17,725 millones.
  10. publico.es = 14,771 millones.
  11. elcorreo.com = 11,078 millones.
  12. elconfidencial.com = 9,601 millones.

Otras mediciones como las de comScore, sobre la base del mismo precio pagado por The Huffington Post, arrojarían estas valoraciones hipotéticas:

  1. elmundo.es = 279,3 millones de euros.
  2. elpais.com = 256,5 millones.
  3. 20minutos.es = 171 millones.
  4. abc.es = 114 millones.
  5. lavanguardia.es = 108,3 millones.

Parece claro que la mayoría de estas páginas web no están venta, al menos por separado de sus cabeceras madre. En cualquier caso, para obtener una estimación más aproximada a la realidad habría que añadirle los ingresos publicitarios que generan estos medios, el coste de la información que publican si se desgajasen de sus ediciones impresas (un aspecto esencial para The Huffington Post, ya que muchos de sus contenidos los generan gratuitamente miles de blogueros) y su situación financiera actual, que en el caso del diario online estadounidense coincide con su entrada en beneficios durante el año pasado tras elevar la facturación de 31 a 60 millones de dólares.

¿Viviremos en España un proceso de concentración de cabeceras en Internet similar al que se está produciendo en EEUU? Espero vuestras opiniones…

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*Las cifras de audiencia de elpais.com se dispararon en diciembre de 2010 a raíz de la cobertura especial sobre las filtraciones de ‘Wikileaks’ y la Lotería de Navidad.

Crea gratis tu propio periódico con las noticias de tus amigos en Facebook

Sí, sí, como lo oyes, gratis. Y sí, si, has leído bien, tu propio periódico. ¿Cómo es posible?

Lo es gracias a PostPost, una web que te lo pone en bandeja con la única condición de que tengas cuenta en Facebook y que tengas los suficientes amigos como para rellenar todo un periódico con los comentarios, enlaces, fotos, vídeos y actualizaciones de estado que cuelguen tus contactos en esta red social. La manera de hacerlo es muy sencilla: sólo tienes que entrar en la página de PostPost, pinchar en Connect with Facebook y esperar que se genere tu propio periódico. Una solución parecida a lo que ofrece la genial aplicación Flipboard, pero sin necesidad de descargarte esta aplicación ni tener que comprarte un iPad.

Aquí os dejo un vídeo explicativo de como funciona PostPost. ¡Que lo disfrutéis!

¿Quiere el Gobierno moderar por la fuerza a las televisiones críticas?

Después de unas semanas en barbecho, recupero la actividad de este blog en un momento determinante para la profesión. Hace dos días, el Boletín Oficial del Estado publicó la reforma de la Ley Electoral, que tendrá importantes repercusiones sobre la programación de las cadenas privadas de televisión.

A pesar de las protestas de estas empresas y de los representantes de los periodistas que trabajan en ellas, el Gobierno ha impuesto su visión de que las televisiones privadas sean incluidas en la regulación de los periodos electorales que, hasta ahora, sólo afectaba a las televisiones públicas. ¿Qué significa esto? Pues, en primer lugar, que tendrá que emitir (supongo que sin cobrar un duro por ello, como hace TVE) los tediosos bloques de anuncios de la cantidad de partidos políticos que se presenten a cada convocatoria electoral. Pero, además, deberán ser “neutrales” en sus informaciones, debates y demás programas durante este mismo periodo. Lo primero que se me ocurre es que las cadenas se las van a ver y se las van a desear para encontrar tertulianos y/o entrevistados de todas las formaciones políticas.

Pero vayamos a lo grave. Esta nueva regulación encaja como un guante en las necesidades del Gobierno y del partido que le sustenta (el PSOE) de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas del mes de mayo. A nadie se le escapa que las encuestas no les son favorables. Y tampoco que, después de tres años de crisis, las informaciones y valoraciones de su gestión (también del resto de partidos con responsabilidades de gobierno en cualquier ayuntamiento, diputación o comunidad autónoma) no van a ser favorables. Así que, ¿qué mejor momento que este para forzarles a ser “neutrales”? Es decir, que tengan que moderar sus críticas por imperativo legal.

Se trata de una cuestión lo suficientemente grave como para que el sector se una y, con el respaldo de los ciudadanos, recurran a las más altas instancias judiciales que sean necesarias para defender la libertad de información. No se trata de salvaguardar los privilegios de una profesión a menudo acostumbrada a ellos y acomodada al calor que produce la cercanía al poder, sino de blindar el derecho de los votantes a ser informados de manera veraz y sin cortapisas ni condicionantes de ningún tipo.

Por si fuera poco, estos cambios legales coinciden con la próxima resintonización de algunos de los canales que se emiten actualmente por TDT y entre los que se incluyen, qué casualidad, dos de los más críticos con el actual Gobierno y con la clase política en general: Intereconomía TV y Veo7.

Vuelvo a preguntar: ¿es una reforma necesaria, sólo oportuna o, quizás y más grave, un intento de ley mordaza para las épocas electorales?