Los 10 propietarios de medios de comunicación más ricos del mundo

La semana pasada la revista estadounidense Forbes publicaba su archifamosa lista de los más ricos del mundo. Entre ellos, y de forma sorprendente vista la grave crisis que atraviesa la industria de los medios de comunicación, se encuentran varios propietarios de periódicos, revistas, radios, televisiones y otros medios. Una garantía de supervivencia para algunos, aunque otros pensarán que no es una buena idea que el futuro de ningún medio esté al capricho de alguno de esos “billonarios”. En todo caso, aquí va la lista de los 10 empresarios de medios que se codean con el resto de multimillonarios:

La película Ciudadano Kane de Orson Welles criticaba los excesos del propietario de periódicos más rico de todos los tiempos, William Randolph Hearst.

1. Carlos Slim. El más rico del mundo (69.000 millones de dólares) posee una extensísima lista de empresas propias y participadas, entre las que se encuentra la editora del The New York Times, del que es el tercer mayor accionista. En breve podría adquirir una buena cantidad de acciones del mexicano El Universal.

2. Warren Buffett. Si bien la mayor parte de las inversiones que le han convertido en el tercer mayor multimillonario del mundo (44.000 millones de dólares) son financieras o en industrias muy alejadas de los medios de comunicación, hace pocos meses se dio el capricho de comprarse el diario de su ciudad natal.

3. Bernard Arnault. El presidente del mayor grupo mundial de empresas del lujo, LVMH, y cuarto mayor rico del mundo (41.000 millones de dólares) acudió al rescate del periódico económico francés Les Echos en 2007, aunque su peso es menor entre las firmas del conglomerado.

4. Michael Bloomberg. El alcalde de Nueva York, vigésima fortuna del mundo (22.000 millones de dólares), se hizo de oro con la agencia de noticias financieras que lleva su nombre, Bloomberg, de la que todavía controla el 92% del capital.

5. Alisher Usmanov. Este uzbeko de nacimiento cuenta con un patrimonio de 18.100 millones de dólares (28º mayor del mundo) que le han permitido, además de ser el máximo accionista del histórico equipo londinense de fútbol Arsenal FC, comprarse medios rusos como los periódicos Kommersant o Gazeta.ru, las televisiones 7TV y Muz-TV, además de otros 33 canales regionales, y participaciones en diversos portales de Internet, Facebook entre ellos.

6. Príncipe Alwaleed Bin Talal Alsaud. Miembro de la familia real y con una fortuna estimada en 18.000 millones de dólares (29ª a nivel mundial), posee el 7% de News Corporation, el conglomerado de medios de Rupert Murdoch, y es accionista mayoritario de Rotana, el holding panárabe en el que engloba múltiples revistas, cadenas de radio y televisión en varios países árabes.

7. David Thomson. Este canadiense y su familia, que ostentan la 35ª posición en el ránking de Forbes gracias a sus 17.500 millones de dólares, son propietarios de la agencia global de noticias y editorial Thomson Reuters, además de diversos periódicos (el principal The Globe and Mail), cadenas de radio y televisiones (entre ellas la estatal CTV en Canadá.

8. Ricardo Salinas. Encabeza la familia propietaria del segundo mayor canal mexicano, TV Azteca, y suma un patrimonio cercano a los 17.400 millones de dólares (el 37º mayor del mundo), que incluye múltiples propiedades en medios y otras industrias en todo el continente americano.

9. Mikhail Prokhorov. Este ruso afincado en EEUU, además de participar en el accionariado del grupo de medios de Alisher Usmanov (el número 5 de esta lista), a través del cual ha promovido el lanzamiento de revistas como Snob (editada en EEUU pero escrita en ruso) o Russian Pioneer, de marcada tendencia pro Putin. Su fortuna asciende a 13.200 millones de dólares, la 58ª más elevada del globo.

10. Francois Pinault. El segundo francés de esta lista, cabeza de un patrimonio familiar de 13.000 millones de dólares (el 60º mayor del mundo) que ahora dirige su hijo, famoso por su agitada vida social, puso en pié un imperio que incluye a diversos medios de comunicación franceses como la cadena de televisión TF-1 o la revista semanal Le Point.

Aclaración: sé que muchos echarán de menos en este listado a varios “clásicos” de esta industria como Anne Cox Chambers (62ª en la lista de Forbes), Rupert Murdoch (109º), Samuel Newhouse (132º), Silvio Berlusconi (170º), John Malone (200º), Nicolas Berggruen o Arthur Sulzberger, pero el criterio principal a la hora de seleccionarlos ha sido el del volumen de su fortuna, no la cantidad de medios que controlaban como es el caso de estos últimos.

El quiosco digital único llegará a EEUU en 2011 (sin Apple, pero con Google)

Según cuentan en Mediamemo, los grandes grupos de prensa de EEUU ya tienen ultimado su quiosco unificado online, que también será accesible desde las tabletas y los móviles equipados con Android (el sistema operativo de Google) y lo pondrán en marcha el año que viene.

Condé Nast, el Grupo Hearst, Meredith, News Corporation y Time Inc van a poner en marcha Next Issue Media. Un concepto que pretende ir más allá de cobrar por las versiones digitales de sus publicaciones (periódicos y revistas). El ejemplo a seguir sería Hulu, el videoclub online de las grandes cadenas y productoras de EEUU. Pero, a diferencia de lo que muchos esperan, en vista de los esfuerzos realizados por desarrollar sus aplicaciones para el iPad, no será de la mano de Apple. Todo lo contrario. Los editores estadounidenses parecen haberse rebelado contra las estrictas políticas de control de los contenidos (y de los ingresos) de la compañía de Steve Jobs y han preferido aliarse con Google. El modelo de la empresa del buscador es más abierto a las necesidades de los editores (perfil de los suscriptores, formas de contacto, etc.), como también el de su sistema operativo para teléfonos móviles y tabletas, Android. Por si fuera poco, los primeros datos de ventas de revistas a través del iPad no son demasiado positivos, lo que, sin duda, habrá sido un elemento desincentivador de cualquier tipo de alianza con Apple.

Hay otras plataformas alternativas, pero son individuales. Next Issue Media es una idea conjunta de casi todo el sector, por lo que debería tener más posibilidades de éxito. En Europa estamos aún lejos de esto, y no digamos en España, con la excepción de Francia. Pero todo apunta a que se deberá avanzar en ese sentido si se quiere salvar con éxito uno de los principales retos que tiene por delante la prensa para garantizar su existencia más allá de los augurios que sitúan su fin, en el caso de España, en 2024.

¿Quién decide las elecciones británicas, Murdoch o los votantes?

Eso mismo se pregunta el lema publicitario con el que The Independent (pro Liberal-Demócrata) ha inundado las calles de Reino Unido desde que el pasado 20 de abril lanzase su rediseño, de la que forma parte este impactante vídeo:

¿Hay motivos para estos temores? Es cierto que la influencia de los medios de comunicación británicos sobre los votantes es elevada, y también que los periódicos de Murdoch (pro “tories”) son muy efusivos en la defensa de sus candidatos y en el ataque a los rivales (no hay más que ver la cobertura de hoy, día de elecciones, del sensacionalista The Sun), al igual que el resto de periódicos de tendencia conservadora. Pero otros medios no le van a la zaga. También hoy, la portada del Daily Mirror, de reconocida tendencia pro laborista, no es menos agresiva e impactante. Por cierto, que la campaña de The Independent provocó una airada reacción del hijo del magnate australiano, que se presentó de improviso en la sede del rotativo para pedir explicaciones.

En realidad se trata de una concepción de la prensa distinta, menos acomplejada y más alineada con las posiciones de sus lectores. De hecho, casi todos los diarios serios publican hoy en sus portadas editoriales en los que apoyan expresamente a uno u otro candidato. Como todo modelo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero al menos no se dan casos de periódicos que pretenden pasear su probada independencia por los quioscos españoles cuando, en el fondo, son de sobra conocidas sus querencias y la orientación de sus informaciones.

Las urnas dictarán sentencia esta noche y todo indica que Murdoch se llevará una alegría, aunque puede que menor de lo esperado.

The Sun reta a Apple

El rotativo sensacionalista británico ironiza en dos vídeos promocionales sobre las ventajas del periódico impreso tradicional frente a las soluciones tecnológicas que encarnan el iPhone o el más reciente iPad de Apple.

Por cierto, que el esperado nuevo producto de la firma de la manzana está recibiendo toda clase de críticas y, en pocas horas, ha dejado de ser la salvación de la industria editorial (como también se ha demostrado en la encuesta que publiqué en este blog).

Regalar en Internet lo mismo por lo que cobras en papel

Dicho así, parece estúpido, ¿no? Pues eso es lo que llevan haciendo durante años los medios de comunicación en general y los periódicos en particular. El debate sobre el pago por contenidos en Internet se intensifica.

Una reflexión que llevo tiempo cavilando la ha plasmado mejor de lo que yo nunca hubiese logrado expresarlo Pablo Pardo en el blog de Economía de elmundo.es. Ahí va su reflexión:

“Los periodistas, que somos imbéciles por naturaleza, hemos logrado la cuadratura del círculo: lograr que todo el mundo acceda a nuestros productos, pero gratis”.

En efecto. Los medios confiaron en el maná de la publicidad para crecer a toda costa en Internet ofreciendo gratis lo mismo por lo que seguían cobrando en papel impreso. ¿Consecuencia? Cayeron las ventas de periódicos. Y con la crisis, al esfumarse la publicidad, muchos se preguntan si ha llegado el momento de cobrar de nuevo. El magnate Murdoch se ha puesto al frente de este cambio estructural, pero será difícil que tenga éxito (al menos en términos de audiencia) si sus rivales no siguen sus pasos y también revisan sus modelos de negocio en la Red. Para mí, la clave está en ofrecer productos distintos para formatos distintos. Difundir los mismos contenidos en papel y en Internet es un error garrafal, ahora está claro, pero tal vez sea demasiado tarde para reeducar a los lectores. El director de The Times, propiedad de Murdoch, acuñó hace días la siguiente frase:

“Históricamente, los periódicos han tratado peor a sus mejores clientes [los de papel, se entiende] y a sus peores clientes mejor. Le regalamos el periódico a gente a la que no le importa [los lectores de Internet, se supone] y prestamos poca o ninguna atención a la gente a la que les gustan los periódicos y los leen todos los días”.

Tras decir esto, anunció un programa para fidelizar a los lectores del periódico impreso y la intención de cobrar por periodos de 24 horas para poder acceder a las noticias de su web (en el fondo, imitando el modelo de pago por edición que ha subsistido desde que la prensa es prensa). Según informa Pardo, lo que los expertos recomiendan a los medios es estudiar el valor añadido que aportan los diferentes tipos de lectores a su negocio principal (la facturación publicitaria) y apostar por aquellos que sean más rentables. En España, el último intento de cobrar por contenidos en Internet lo protagoniza desde hace dos días el periódico online Factual, impulsado entre otros por Arcadi Espada, cuyo lema publicitario es “El periodismo no se vende, se compra” y que ofrece una suscripción anual de 50 euros.

¿Creéis que triunfarán estos nuevos intentos de cobrar por información en la Red? ¿Estaríais dispuestos a pagar?

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Edito para añadir que hoy mismo Google ha optado por permitir a los medios cobrar a los lectores que lleguen a sus webs a través de Google News, un movimiento defensivo para evitar que algunos grupos retiren sus contenidos de estos agregadores.

Habla Murdoch, escuchen.

Vía El Confidencial:

“El primer mensaje es de esperanza y es que entiende que los periódicos todavía están a tiempo de zafarse de periodistas y editores que según él -y entramos de lleno en la de arena- han traicionado la confianza y fidelidad de sus lectores. Estas perlas de gran calado las desgranó en un acto organizado por la Australian Broadcast Corporation donde continuó advirtiendo sobre cierta “condescendencia y complacencia” en ciertos ámbitos de los medios.

Lo de la complacencia venía por haber disfrutado de un reinado en solitario durante muchos años en posición de monopolio y seguir viviendo en cierta forma de réditos por esta situación heredada, pero más dolió lo que quiso decir sobre la complacencia y es que el veterano periodista y empresario denunció la absoluta ignorancia de los medios convencionales sobre la nueva situación actual y su lejanía con los lectores. En este sentido Murdoch ha afirmado que muchos medios no han sabido adaptarse a los avances tecnológicos y apunta a que antes eran los editores los que decidían qué era noticia y qué no. Ahora, en la era de Internet, los lectores tienen ante sí miles y miles de noticias y ellos mismos escogen qué es interesante -y por lo tanto, noticia- y qué no merece la pena una simple lectura”.