Encuesta urgente: ¿Salvará el iPad de Apple a la prensa?

La marcha de Gabilondo como símbolo de la aventura frustrada de Cuatro

Si hay alguien que encarna los cambios que afronta la cadena generalista de Prisa, que ahora estará bajo el control accionarial de Telecinco, es su ex presentador estrella, Iñaki Gabilondo.

Cuando Sogecable decidió en 2005 utilizar la licencia de Canal+ para poner en marcha una nueva televisión generalista, tras el correspondiente y polémico permiso del Gobierno, no hubo dudas al decidir quién sería la imagen de la nueva cadena: el exitoso presentador de radio, entonces líder en las mañanas desde la Ser, Iñaki Gabilondo. Parecía una apuesta segura y por eso se le encargó la dirección del principal informativo, el de la noche, y fue él quien dio la bienvenida los espectadores cuando se produjo la transición de Canal+ a Cuatro, como podéis ver en el siguiente vídeo:

De ahí la relevancia que adquiere la salida de Gabilondo de los informativos de Cuatro, para pasar a refugiarse en CNN+ (que seguirá siendo al 100% de Sogecable). Quien fue la imagen de la cadena se retira de primera escena para, en sus propias palabras, dar paso a “un equipo joven, bien preparado (…) que nos ha dado mucho y al que hemos enseñado poco”. Su salida es consecuencia del cambio accionarial, sin duda, y posiblemente no se hubiese producido si la fusión de Cuatro hubiese sido con La Sexta, pero también de los pobres resultados de audiencia. La respuesta mayoritaria del público ante la presencia de una estrella de la radio en televisión (donde ya estuvo anteriormente, aunque en TVE) nunca se produjo y, en ocasiones, hasta los informativos rivales de La Sexta tuvieron más televidentes que Gabilondo. Tal vez esa fue la mejor prueba de que, después de cuatro años, la apuesta de Prisa, poniendo toda la carne en el asador, por la televisión generalista ha tenido un pobre resultado, como también demuestran los continuos cambios en la parilla de emisión.

En fin, se marcha un género de periodista, una manera de entender la profesión que, al parecer, ya no consigue conectar con la gran mayoría de la audiencia. Suerte en su nueva aventura en CNN+ y suerte también sus sucesores en los informativos de Cuatro. A continuación, podéis ver su mensaje de despedida:

Regalar en Internet lo mismo por lo que cobras en papel

Dicho así, parece estúpido, ¿no? Pues eso es lo que llevan haciendo durante años los medios de comunicación en general y los periódicos en particular. El debate sobre el pago por contenidos en Internet se intensifica.

Una reflexión que llevo tiempo cavilando la ha plasmado mejor de lo que yo nunca hubiese logrado expresarlo Pablo Pardo en el blog de Economía de elmundo.es. Ahí va su reflexión:

“Los periodistas, que somos imbéciles por naturaleza, hemos logrado la cuadratura del círculo: lograr que todo el mundo acceda a nuestros productos, pero gratis”.

En efecto. Los medios confiaron en el maná de la publicidad para crecer a toda costa en Internet ofreciendo gratis lo mismo por lo que seguían cobrando en papel impreso. ¿Consecuencia? Cayeron las ventas de periódicos. Y con la crisis, al esfumarse la publicidad, muchos se preguntan si ha llegado el momento de cobrar de nuevo. El magnate Murdoch se ha puesto al frente de este cambio estructural, pero será difícil que tenga éxito (al menos en términos de audiencia) si sus rivales no siguen sus pasos y también revisan sus modelos de negocio en la Red. Para mí, la clave está en ofrecer productos distintos para formatos distintos. Difundir los mismos contenidos en papel y en Internet es un error garrafal, ahora está claro, pero tal vez sea demasiado tarde para reeducar a los lectores. El director de The Times, propiedad de Murdoch, acuñó hace días la siguiente frase:

“Históricamente, los periódicos han tratado peor a sus mejores clientes [los de papel, se entiende] y a sus peores clientes mejor. Le regalamos el periódico a gente a la que no le importa [los lectores de Internet, se supone] y prestamos poca o ninguna atención a la gente a la que les gustan los periódicos y los leen todos los días”.

Tras decir esto, anunció un programa para fidelizar a los lectores del periódico impreso y la intención de cobrar por periodos de 24 horas para poder acceder a las noticias de su web (en el fondo, imitando el modelo de pago por edición que ha subsistido desde que la prensa es prensa). Según informa Pardo, lo que los expertos recomiendan a los medios es estudiar el valor añadido que aportan los diferentes tipos de lectores a su negocio principal (la facturación publicitaria) y apostar por aquellos que sean más rentables. En España, el último intento de cobrar por contenidos en Internet lo protagoniza desde hace dos días el periódico online Factual, impulsado entre otros por Arcadi Espada, cuyo lema publicitario es “El periodismo no se vende, se compra” y que ofrece una suscripción anual de 50 euros.

¿Creéis que triunfarán estos nuevos intentos de cobrar por información en la Red? ¿Estaríais dispuestos a pagar?

_______________________

Edito para añadir que hoy mismo Google ha optado por permitir a los medios cobrar a los lectores que lleguen a sus webs a través de Google News, un movimiento defensivo para evitar que algunos grupos retiren sus contenidos de estos agregadores.

Lenta agonía en RTVE

¿Supone el nombramiento del nuevo presidente de RTVE el inicio del fin de la radiotelevisión pública? Desde luego, la señal que se manda al público no es la más adecuada. Más allá de los meritos del elegido, el hecho de que se trate de un octogenario que reconoce no saber “nada” de televisión sólo puede indicar que RTVE entra en una difusa etapa de transición. No parece el mejor momento para una decisión de este tipo, por mucho que haya sido consensuada entre PP y PSOE, si tienen en cuenta los importantes retos que afronta el sector audiovisual y los de la propia Corporación, que a partir del próximo 1 de enero dejará de emitir publicidad y financiarse por esa vía. Parece existir consenso en que el Gobierno ha errado con el nuevo modelo de televisión estatal (motivo de la marcha del actual presidente) y nadie duda de que RTVE se ha convertido en un quebradero de cabeza para el Ejecutivo en su afán por controlar el sector de los medios de comunicación y abrir hueco a nuevos medios afines (como laSexta). El problema es que RTVE languidece desde hace tiempo y el nombramiento del nuevo presidente ha disparado los rumores sobre nuevos ajustes, sobre todo laborales, en la Corporación estatal. El Gobierno no puede seguir dilatando el futuro de RTVE: o define un modelo claro de servicio público o la radiotelevisión estatal perderá su sentido, si no lo ha hecho ya.

¿Qué soluciones creéis que deben adoptarse en RTVE? Espero y agradezco vuestros comentarios.

_____________________

P.D: Permitidme la broma: parece que alguien del Gobierno o del PP hayan leído mi post anterior “El futuro de la televisión… es el pasado“.

Interrogantes sobre el cierre de Soitu

Edito (18:42 horas) para añadir algunas de las respuestas que Gumersindo Lafuente, ex director de Soitu, ha dado a los lectores de ABC.es en el videochat celebrado esta tarde y que están relacionadas con los interrogantes que proponía esta mañana. Espero que os parezca interesante para el post. La charla de ABC.es ha estado muy entretenida y animada. Podéis leerla completa en este enlace.

soitucierre

Esta tarde, a las cinco, Gumersindo Lafuente, ex director de Soitu, responderá a los lectores de ABC.es sus preguntas sobre el cierre de su medio, una de las noticias del año en la Internet española. Como supongo que no le dará tiempo a contestar todas, ahí van las mías:

1. ¿Es sostenible un medio nativo de Internet sin el soporte de uno de papel?

Como todos los negocios, la rentabilidad es necesaria. Y Soitu ni había entrado en beneficios ni tenía visos de cumplir con la estabilidad financiera exigida por su principal inversor, BBVA. Cierto que la crisis publicitaria ha sobrevenido al sector, pero, como le sucede a los diarios impresos gratuitos, lo único que ha hecho la crisis es dejar claro que el rey (los medios estrella en la Red) estaba desnudo. No debemos pasar por alto el hecho de que algunos medios como Elconfidencial.com y otros sí se mantienen a flote, pero eso sería más largo de explicar.

Sindo Lafuente en ABC.es: “No. No. NO. Lo divertido es crear cosas nuevas, es mucho más interesante. Aunque claro que con cabeceras de toda la vida también se pueden hacer grandes cosas”.

2. ¿Cuál es el tope de audiencia necesario para ser sostenible?

Uno de los datos sobre los que más controversia he encontrado relativos a Soitu son las audiencias. Según OJD, los usuarios únicos mensuales en septiembre alcanzaron los 1,08 millones, una subida del 11,42%. Sin embargo, el trasfondo de los datos nos muestra un promedio diario de 42.613 usuarios, que los fines de semana descendía por debajo de 31.000 usuarios. Según desvela Adrián Segovia en el blog sobre Audiencias de Espacio Fílmica, el 85% de los visitantes sólo accedía a la página una vez al mes y sus tiempos medios de lectura eran muy bajos. Recordando el cierre de ADN.es en enero, con cifras de audiencias superiores a las de Soitu, sigo sin encontrar respuesta a la pregunta. Puesto que a ambos les sobraron ideas, pero les faltaron visitantes (como ellos mismos reconocieron de manera irónica en su vídeo de despedida), ¿existe, como se dice en bolsa, un nivel técnico de audiencia que garantice la rentabilidad o, cuando menos, la viabilidad?

Sindo Lafuente en ABC.es: “Tuvimos más de un millón y medio de ususarios únicos en soitu y más de dos millones en nuestros widgets. Por cierto, despues de casi dos años de intentar explicrles a los sistemas de medición esto de los wigets y la información en nuevos soportes apenas ahora estaban haciendo pruebas para medir y certificar su tráfico para poder hacer explotación comercial de él. Otro problema añadido para lograr rentabilizar la inversión”.

3. ¿Hubiese sobrevivido Soitu con un modelo de pago por contenidos?

Es difícil asegurarlo, pero creo que no. La tiranía de lo gratis en Internet será difícil de vencer, y para lograrlo harán falta argumentos más que convincentes que, por ahora, pocos parecen tener. Hay quien a propuesto copiar un modelo similar al de Spotify, pero, de momento, los únicos medios de comunicación por los que el público parece estar dispuesto a pagar son la prensa y, en menor media, la televisión digital.

Sindo Lafuente en ABC.es: “No creo en el pago por los contenidos que ahora se dan en Internet y en la manera que se ofrecen. Creo que hay que pensar sobre eso, pero me parece más urgente y rentable dedicar el tiempo y los recursos a otras cosas”.

4. ¿Está relacionado el ritmo de actualización con la audiencia?

Yo creo que sí. No deja de ser una opinión personal, pero las cifras de audiencia diaria de Soitu me llevan a pensar que transmitió a sus lectores la impresión de que no era necesario entrar todos los días a su web para estar informado. Al estar desligado de la actualización al minuto que practican los grandes medios, Soitu, de alguna manera, se condenó a sí mismo a ser un medio ocasional, como una revista impresa semanal o mensual, lo que hizo aún más titánica la tarea de ser rentable. ¿Tuvo algo que ver en esto su particular priorización de las noticias, desvinculando el orden de éstas de la actualidad y dando más importancia a sus temas bandera (ecología, tecnología, etc.)? Puede que también, porque la gente se ha acostumbrado a leer las webs de una manera y es difícil que, a estas alturas, la cambien.

Sindo Lafuente en ABC.es: “Es posible, pero no queríamos hacer lo mismo que los gerneralistas, creo que para batirles en ese terreno tendríamos que haber dedicado muchos recursos y el final habría sido el cierre pero sin hacer nada nuevo o diferente. Vamos, que no estaríamos aquí hablando ahora”.

En cualquier caso, no quiero que estos comentarios críticos se entiendan mal. Me solidarizo con los compañeros de Soitu y creo que el proyecto tenía muchas cosas buenas, aunque, tal vez, estuviera mal enfocado. Esperamos que vuelva pronto, renovado o reencarnado en otro portal, por el bien de todos.

La última portada de Metro

Esta es la última portada de Metro, que salió publicada ayer.

Por la tarde, la empresa emitió un comunicado anunciando el cierre de todas sus ediciones menos las de la Comunidad Valenciana, que seguirán adelante, aunque no está claro si con la misma marca. La empresa justifica el cierre por la crisis publicitaria y el fracaso de los proyectos para fusionar varios gratuitos. Parece que el expediente de regulación de empleo (ERE) que aprobó la empresa, y en el que se incluyó al director, tampoco dio resultado. Este abandono, junto al cierre del portal de Internet Adn.es, pone en evidencia la debilidad del modelo de negocio de la prensa gratuita. ¿Serán capaces de resistir el resto? ¿Y qué futuro les espera a los medios que decidieron apostar por una difusión mixta (hasta el 80% de los periódicos se regalan? Aunque parece que tampoco la prensa tradicional está libre de problemas.