Se dice presidente, no “presidenta”

Caricatura recortable de Cristina Fernández de Kirchner, "presidenta" de Argentina, obra del gran Augusto Costhanzo (pincha en la imagen para visitar su blog).

En estos tiempos de corrección política impuesta a toda la sociedad, que ha terminado por convertirse en un incomodo corsé para muchos, viene bien un poco de sentido común. Por eso, cuando esta mañana he recibido este correo electrónico que incluye una carta abierta de una profesora de Educación he pensado rápidamente en compartirlo en este blog. Además, como veréis si leéis la misiva completa, hace una referencia explícita a los periodistas, que solemos caer en este tipo de errores con mucha frecuencia. Espero que os parezca interesante:

En su Artículo I: De su definición y división, hay un párrafo que dice:
Los participios activos son de una sola terminación que conviene al género masculino y femenino, y al artículo y pronombres neutros.

CONTRA LA TONTUNA LINGÜÍSTICA , UN POCO DE GRAMÁTICA BIEN EXPLICADA

Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 50 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política. En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es “educación infantil”, mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de “araña”, la E de “elefante”, la I de “iglesia” la O de “ojo” y la U de “uña”. Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba “El Parvulito”, un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.

En Primaria estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos “tracas” o “matracas”) Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión y Educación Física. En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de “b en vez de v” o cinco faltas de acentos, te suspendían.

En Bachiller, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía.
Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las “Coplas a la Muerte de su Padre” de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda…

Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y.. vamos con la Gramática.

En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es “atacante”; el de salir es “saliente”; el de cantar es “cantante” y el de existir, “existente”. ¿Cuál es el del verbo ser? Es “ente”, que significa “el que tiene entidad”, en definitiva “el que es”. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación “-nte”.

Así, al que preside, se le llama “presidente” y nunca “presidenta”, independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

De manera análoga, se dice “capilla ardiente”, no “ardienta”; se dice “estudiante”, no “estudianta”; se dice “independiente” y no “independienta”; “paciente”, no “pacienta”; “dirigente”, no dirigenta”; “residente”, no “residenta”.

Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son “periodistos”), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española ? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).

No me gustan las cadenas de correos electrónicos (suelo eliminarlas) pero, por una vez, os propongo que paséis el mensaje a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no “ignorantas semovientas”, aunque ocupen carteras ministeriales).

Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

Porque no es lo mismo ser UN CARGO PÚBLICO que UNA CARGA PÚBLICA.

Anuncios de prostitución: ¿prohibición o autorregulación?

El debate sobre la presencia en los medios de comunicación escritos de anuncios de prostitución es muy serio y lleva mucho tiempo abierto. Ayer Zapatero quiso hacerlo propio al anunciar, en pleno debate sobre el Estado de la Nación, una propuesta para prohibir estos contenidos.

No me parece una decisión acertada. Primero, porque rechazo cualquier tipo de prohibición. Y segundo porque el Gobierno irrumpe como un elefante en una cacharrería en un asunto que no le es propio y sobre el que el sector debe ser quien decida, con el único fin de obtener un rédito político. Algo muy propio de Zapatero y de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. La decisión de eliminar los anuncios de prostitución debe ser un compromiso público de los propios medios, como ya han hecho algunos diarios como Público desde su nacimiento o La Razón de manera más reciente. Así se ha exigido públicamente desde este blog y otros muchos, que organizan una campaña anual en Internet.

Hay que entender la posición de la Asociación de Editores (Aede). Los periódicos ingresan anualmente 40 millones de euros (de ellos, unos 5 millones sólo para El País) por esta vía y en estos tiempos es difícil que renuncien voluntariamente a ellos. Además, cuestionan la eficacia de la medida para acabar con esta lacra social. En todo caso, insisto, debería ser una cuestión individual de cada medio, que le retrate ante su audiencia y que sea ésta la que decida.

¿Cual es vuestra opinión? ¿Creéis que debe ser una prohibición impuesta o una decisión voluntaria de los medios?