‘The Huffington Post’ y ‘The Guardian’: tú a Londres y yo a Nueva York

En un movimiento que recuerda a la clásica película Tú a Boston y yo a California, dos diarios anglosajones preparan el lanzamiento de sendas ediciones digital en el terreno natural del otro. Se trata de The Huffington Post, recién adquirido por Aol, que prepara a bombo y platillo la salida en verano de su versión británica y de The Guardian, que, de manera más discreta, planea la puesta en marcha de una versión digital para EEUU que contará con su propio editor en Nueva York y gozará de cierta autonomía respecto a la edición londinense (la actual delegación del rotativo, más discreta, tiene su sede en Washington). Da la casualidad de que ambos medios, aunque diferentes en origen [ya que The Huffington Post es nativo digital y The Guardian encarna a la prensa vegetal], tienen en común el perfil medio de sus lectores, su filiación política y hasta esa aureola de ser “must” (indispensable, en inglés) para aquellos que presumen de ser modernos y estar bien informados. Así que trata sin duda de una batalla casi entre hermanos, como en la película a la que me refería al inicio del post y, por qué no decirlo, la reedición de la eterna disputa entre Londres y Nueva York.

Portada del especial de la 'New York Magazine' sobre Londres.

En esta ensoñación de triunfar al otro lado del charco ya les precedió la prensa económica, aunque no sólo en formato digital, sino también en papel. De hecho, aún perduran la edición estadounidense de Financial Times y la europea de The Wall Street Journal (y ambos tienen versión asiática) como vestigios de una lucha encarnizada por marcar la agenda de las finanzas internacionales. Les precedió el International Herald Tribune, que se edita en París desde 1887 y que tras varios cambios ha terminado siendo la edición global de The New York Times. Pero esta aspiración no es sólo anglosajona. También los grandes medios españoles han probado fortuna, con resultados dispares. ABC lo intentó en 1971 con el ABC de las Américas, que cerró cuatro años más tarde, y, más recientemente, elmundo.es lanzó su edición online para el continente americano y elpais.com su versión global y otra reducida en inglés.

El País sube su precio de nuevo

elpais.750 Menos de un año ha tardado Prisa en volver a subir el coste de su diario de cabecera. En mayo de 2008, lo fijó en 1,10 euros. Hoy, último día de marzo de 2009, lo eleva a 1,20 euros. ¿El motivo? El mismo que hace un año, pero aumentado: los malos resultados económicos de la empresa controlada por la familia Polanco, con una abultadísima deuda que no consigue refinanciar, una caída en bolsa casi imparable y un descenso espeluznante de los ingresos por publicidad. ¿Será suficiente esta subida de precio para sortear la crisis sin tener que recurrir a despidos de trabajadores, como sí han hecho otros diarios?

Rápido recopilatorio

A falta de tiempo (fun, fun, fun…), aquí os copio algunas entradas interesantes:

1. Entrevista a Héctor Marcos, creador de Kiosko.net, una de las páginas de visita obligada para ver cómo viene la prensa del día de un vistazo.

2. ¿Qué le espera al periodismo en 2009? Encuesta de Journalism.co.uk a varios expertos a través de twitter. En resúmen, participación y especialización. Yo, en plan pesimista, diría que más despidos.

3. Rechazo en la Red a la propuesta del PP de crear un Premio Nacional del Blog. El profesor Orihuela se pregunta si es una inocentada.

4. La crisis de Prisa, con edición única (sin suplementos regionales) de El País el pasado sábado y domingo, sigue hundiendo el valor de sus acciones, que ya valen menos que la edición dominical de su periódico estrella.

El País sube su precio

Desde hoy lunes, El País es diez céntimos más caro, pasando a costar 1,10 euros de lunes a sábado. Se convierte así en el diario nacional más caro. ¿Crisis de la prensa y económica? ¿Qué crisis? Pues sí. El propio diario explica que el precio no se modificaba desde 2002, precisamente cuando se produjo el último atisbo de crisis económica en España. Sin embargo, esta subida de precio tiene otros motivos o, al menos, coincide con otras circunstancias.

  1. El País ya subió en febrero el precio de su edición dominical un 10%, hasta 2,20 euros, convirtiéndose en el diario nacional más caro del domingo. El Mundo, ABC y La Razón cuestan 2 euros, y Público 1 euro. Si bien es cierto que La Vanguardia y El Periódico cuestan también 2,20 euros el domingo, pero son regionales.
  2. Las cifras de ventas no están siendo especialmente boyantes para el primer periódico de España, a pesar de su renovación de diseño y de contenidos. Es cierto que las caídas suelen afectar más a quien más vende, pero es el único que no ha conseguido disparar sus cifras tras un cambio de este tipo. En abril, el descenso mensual fue del 0,98% y en marzo del 4,81%. Aunque, como denuncia, interesadamente, Luis María Anson, las cifras son poco creíbles, debido a la cantidad de promociones, que tienen un alto coste económico
  3. Y aquí es donde está la clave de mi teoría: los resultados económicos. Prisa, el grupo matriz del diario El País, atraviesa uno de sus momentos financieros más complicados. La compañía arrastra un endeudamiento atroz de 4.900 millones de euros, sobredimensionado tras la autocompra de Sogecable (una operación que se ha encarecido con el hundimiento de las bolsas), lo que le ha forzado a soltar lastre. Ya ha vendido sus principales edificios por 315 millones de euros y ahora ha anunciado que escuchará ofertas por Digital+. Pero estas medidas no serán suficientes si quieren que la empresas salga de los números rojos en breve. La irregular marcha de las ventas de As y Cinco Días tampoco ayuda. De ahí la subida del precio de El País. Que casualmente coincide con un momento de crisis económica en el que la publicidad se ha reducido muchísimo en la prensa pese a la rebaja generalizada de las tarifas.

Pero más allá de los problemas financieros de El País, el caso es interesante porque refleja los males que sufre la prensa. Y hace prever una cascada de subidas de precio en paralelo por parte de sus competidores en las próximas semanas. Especialmente si la publicidad no repunta. Algo parecido ya sucedió con la prensa económica hace cuatro años. El líder, Expansión, subió su precio a 1,50 euros en febrero de 2004 y pocos meses después sus rivales imitaron su estrategia. Esto debe ser lo que llaman inflación. La duda es saber qué pasará con las ventas. Los económicos, en ese momento, consiguieron disparar las ventas, por sorprendente que parezca, aunque también coincidió con una fuerte subida de las bolsas. Pero, en plena crisis económica, ni los 400 euros de Zapatero van a animar a la gente a comprar más periódicos, que, encima, son más caros.