Garzón y Nixon, caídos por las escuchas ilegales

El otrora juez estrella español Baltasar Garzón y el ex presidente estadounidense Richard Nixon tienen más en común de lo que parece y a ambos les gustaría. En ambos casos, su caída en desgracia ante la sociedad viene precedida por un exceso de ambición y la búsqueda de atajos a las leyes para alcanzar sus fines, supuestamente legítimos. Los dos estaban en un momento álgido de sus carreras, uno como juez de prestigio mundial y el otro como líder de la mayor potencial política en ese siglo, cuando decidieron buscar una fórmula más rápida de conseguir sus objetivos.

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Ambos pretendían lograr una ventaja significativa, jugar con cartas marcadas. El primero para frenar cualquier intento de salir impunes por parte de los acusados a los que jugaba, mientras que el segundo ansiaba conocer y desbaratar la estrategia política de sus rivales antes incluso de que pudieran ponerla en práctica. Y, en un requiebro macabro de la Historia, optaron por la misma vía: las escuchas ilegales. Gurtel y Watergate son nombres que ni Garzón ni Nixon podrán olvidar ya nunca, pues son sinónimos de sus salidas abruptas del Olimpo. Como apunta la sentencia del Tribunal Supremo sobre las actuaciones de Garzón, la razón de fondo para expulsar del poder a ambos fue el empleo de “prácticas que en los tiempos actuales solo se encuentran en los regímenes totalitarios en los que todo se considera válido para obtener la información que interesa, o se supone que interesa, al Estado, prescindiendo de las mínimas garantías efectivas para los ciudadanos y convirtiendo de esta forma las previsiones constitucionales y legales sobre el particular en meras proclamaciones vacías de contenido”.

La única diferencia entre ambos es que Nixon prefirió dimitir de su cargo antes de someterse a la deshonra de una condena pública, mientras que Garzón se ha aferrado al cargo y a su condición de juez hasta última hora ciegamente convencido de su inocencia.

Serán el tiempo y la Historia quienes dicten su juicio final, pero a ojos de sus coetáneos ambos han quedado como unos justicieros polémicos que terminaron justamente ajusticiados. Y es que, como reza el axioma democrático, nadie está por encima de la ley.

Sahara: Sí a la libertad de prensa, no a los límites a la información

Esta mañana, ABC informaba en portada de la intención del Gobierno de España de organizar, junto a Marruecos, un viaje de periodistas al Sahara. Se trata de un nuevo error diplomático del Ejecutivo en este asunto. Lo que debe hacer es exigir que se restablezcan todas las libertades en la región, incluida la de prensa.


No valen medias tintas ante los ataques de Marruecos en el Sahara a los saharauis. El Gobierno bien lo sabe, porque hacía bandera de este principio cuando estaba en la oposición. Y menos aun cuando Marruecos ha impuesto el silencio informativo sobre el conflicto, con actuaciones tan antidemocraticas como la expulsión de periodistas o la retirada de las credenciales de los corresponsales españoles más críticos. Incluso, ha ordenado una campaña de difamación contra la prensa española a través de sus medios afines. Decía Ryszard Kapuściński que el periodismo no es para los cínicos, y añado yo que tampoco debería serlo la política (tristemente, no es así), sobre todo cuando se trata de asuntos que afectan a las libertades esenciales.

El Gobierno de Zapatero está dando una nueva lección de cinismo en este asunto. Vuelve a no estar a la altura de las circunstancias. España tiene una responsabilidad moral con su antigua colonia y no puede seguir mirando para otro lado ni bailarle el agua a Marruecos en lo que compete al Sahara, por muchos intereses económicos e inmigratorios que haya el juego. Y organizar un viaje conjunto para periodistas, seguramente por el itinerario que fije Marruecos y sin que los periodistas tengan libertad de movimientos para descubrir y contar la verdad, es precisamente eso: seguir el dictado del régimen marroquí para no soliviantar al vecino díscolo. Me cuesta creer que los periodistas españoles y sus medios de comunicación entren por el aro y se presten a embarcarse en un viaje así. Sobre todo porque se ha vetado a algunos compañeros y medios por parte de Marruecos. Así que el Gobierno debe dejarse de excusas y exigir a Marruecos que respete de una vez por todas y para siempre la libertad de prensa e información en el Sahara.

La Venezuela real (documental)

Muchas veces se acusa a la prensa internacional de tener una visión sesgada sobre la realidad de Venezuela. Pues bien, aquí os dejo un documental realizado por alumnos de la Universidad Central de Venezuela que recoge las impresiones de la gente de la calle sobre el presidente Hugo Chávez, mezclado con imágenes de su largo mandato. Triste porvenir.


Vía David Anglés, venezolano, en Facebook.

El futuro del periodismo

Eso es lo que ha intentado dibujar Pedro J. Ramírez en la Universidad de Navarra, durante las jornadas Fcom profesionales. Su teoría es:

  • “Lo importante en el futuro de la profesión periodística es que ésta sea ejercida por profesionales”.
  • “Un bloguero no es un periodista por contar cosas.
  • “Las redacciones de los periódicos ya nunca serán tal y como las hemos conocido, pero serán”.
  • “Si desapareciesen los periódicos y los contenidos periodísticos fueran distribuidos según el criterio de Google, no volverían a destaparse el Watergate o los GAL”.
  • “El control social del poder es la esencia de la democracia”. 
  • “Las tertulias y los blogs “únicamente reciclan y regurgitan la materia prima proporcionada por las grandes redacciones de los periódicos”. “A mí me encanta que existan muchísimos blogs que comenten las noticias pero, primero, tiene que haber noticias; son la materia prima”.

La conferencia, que coincide con el 50 aniversario de la Facultad de Comunicación (con asistencia multitudinaria) de esta Universidad, también fue retransmitida por los alumnos a través de twitter.

Administración 3.0: primeros pasos

De acuerdo que estamos a años luz de EEUU y su democracia participativa (especialmente tras la fenomenal campaña online de Obama). De acuerdo que es impensable que aquí alguien lance algo parecido a Change.gov, el portal en Internet del equipo de transición del presidente electo de EEUU. Y de acuerdo que estamos lejos de tener blogs de políticos que sean primeros espadas como en otros países (más allá de los que hacen sus equipos de campaña durante las elecciones) y menos aún de que nuestra clase política se aventure en mundos como el de twitter. Pero, poco a poco, algo se mueve.

Hace unas semanas vio la luz el blog oficial de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que es el organismo encargado de controlar a las compañías de telefonía móvil, fija y de Internet. Es una herramienta que ha generado una amplia participación entre sus seguidores y que apunta en la buena dirección al publicar temas interesante muy asiduamente. Pues ahora, tras un año y medio de preparación, se han lanzado a publicar en beta su propia enciclopedia colaborativa, basada en wikipedia, sobre el sector de las telecomunicaciones, su regulación y las novedades en otros países. Se llama Wikitel y está llamada a ser (salvo que algún lector diga lo contrario) la primera herramienta basada en las redes sociales impulsada por la Administración española. A ver si el ejemplo se extiende y pasamos, en breve, de una herramienta sectorial y no dirigida a la gran masa ciudadana a verdaderas iniciativas de participación ciudadana online y ciberdemocracia.

Algo se mueve también en el seno de la Unión Europea, que acaba de publicar Europeana, una especie de wikipedia a la europea, que pretende ser una biblioteca digital que concentre todo el saber del Viejo Continente, aunque en este caso la participación de los usuarios está más reducida y se limita a la suscripción a comunidades.

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Edito (21/Nov): Parece que entre todos hemos matado de éxito Europeana, que ha optado por cerrar durante unas semanas por el exceso de demanda. ¿Mala planificación? Está claro, Europa llega tarde y mal a la web.