Ayer se produjo la sorprendente y emocionante reaparición del torero Juan José Padilla en la Plaza extremeña de Olivenza, sólo cinco meses después de haber sido corneado de gravedad en la Plaza de Toros de Zaragoza. Tuve la suerte de vivir en directo la hazaña de este héroe que ha conmovido a las redes sociales (que le mostraron su apoyo con el hashtag #fuerzapadilla y ayer con #heroepadilla) y a sus propios compañeros, que ayer lo arroparon y sacaron a hombros tras su triunfo, por lo que quiero compartir con vosotros este álbum particular con las imágenes del festejo desde la perspectiva de un aficionado que pude/supe captar. Espero que las disfrutéis.
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Recordando a Morente: recopilación de enlaces
La universalidad del flamenco ha hecho que el reconocimiento colectivo tras la muerte del cantaor Enrique Morente permite la aparición en los más diversos medios de excelentes coberturas sobre su figura y trayectoria. Traigo aquí algunos de los que más me han gustado.
- El rebelde más jondo, en ABC.
- El universo morentiano, de la A a la Z, en El País.
- Entrevista con Antonio Lucas, en El Mundo.
- La voz del Albaicín, en Ideal.
- Morente y el Festival del Cante de las minas de La Unión, en La Verdad.
Y un pequeño espacio para los testimonios de otros grandes de la música hablando de sus recuerdos sobre Morente: José Mercé y Kiko Veneno. Descanse en Paz.
La portada más torera del año
No quería dejar pasar la ocasión de resaltar la excelente portada que ABC nos ofreció el pasado sábado a todos los taurinos. ¿Qué mejor defensa del arte de los toros que la del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa?
La imagen del escritor peruano sosteniendo la montera de otro maestro y también académico como Curro Romero no puede ser más contundente. Los toros son arte y libertad, y su defensa ante los furibundos ataques de los que quieren imponer el pensamiento único con torpes excusas supuestamente ecologistas es hoy más necesaria que nunca. El problema es que no siempre se hace de la forma adecuada, como bien apuntaba Antonio García Barbeito en su columna. ABC (de la mano de Fernando Iwasaki) y Mario Vargas Llosa han mostrado el camino a seguir. Ahora es tarea de todo recoger el capote, nunca mejor dicho. Gracias, maestro.
La prensa y la defensa de los toros: ni tanto, ni tan calvo
Vaya por delante que soy consciente de que en las últimas semanas estoy dedicando un excesivo espacio al debate sobre la prohibición de los toros y su tratamiento en los medios. Pero es que no me resisto a comentar según qué cosas.
El lunes, sin ir más lejos, me quedé con las ganas de comentar la portada de El País. A mi entender, resulta hipócrita, ya que parece restar importancia a la prohibición de las corridas de toros en Cataluña a partir de 2012 aprobada por el parlamento regional de Cataluña debido a la escasa asistencia de público en el primer festejo celebrado tras este suceso. Bajo el título de “Monumental vacío”, y dedicando tres páginas en el interior, el diario de Prisa, empresa que ha hecho mucho dinero y mucho bien a la difusión de la fiesta de los toros (lo que hace aún más inexplicable su posición actual), deja en manos de un redactor desconocido para mí (creo que no habitual de las crónicas taurinas) una crónica de lo que viene a considerar “un termómetro de la fiesta”. Este torticero deseo contrasta con el cartel del evento, no demasiado atractivo, el hecho de que celebre en pleno mes de agosto y la escasa capacidad de reacción dejada al colectivo de aficionados para dejarse ver en la plaza. Es decir, que como había menos público y cada vez hay menos en las corridas que se celebran en Cataluña, pues tiene menos importancia. Semejante argumento (pedestre y peregrino) sólo cabe en la cabeza de personajes tan oscuros como Enric Sopena, que tanto daño hacen a la profesión con su posición partidista y su escaso respeto a los valores informativos. Además, la información de El País resta importancia a que apenas unas decenas de personas protestasen a las puertas de la Monumental de Barcelona, cuando habitualmente son cientos, lo que viene a demostrar que los antitaurinos también se van de vacaciones. En fin, que no entiendo la postura melíflua, editorialmente hablando, de El País en este debate, y menos aún la salida de pata de banco que cometieron de manera innecesaria con la portada del lunes.
Y ayer me dí de bruces con la portada de La Gaceta, en la que anuncia una iniciativa propia para que los reyes de España acudan a los toros este verano en señal de protesta por la prohibición aprobada en Cataluña. Sus dardos envenenados (a veces, es mejor contar con un enemigo piadoso que con ciertos partidarios) tienen un destinatario claro: la Reina Doña Sofía. Bajo el titular de “La Familia Real debe salvar la Fiesta Nacional”, La Gaceta publica una gran fotografía de su majestad, manifiesta defensora de los animales y vegetariana (y, por tanto, se supone que contraria a los toros, aunque nunca se haya manifestado públicamente). Me parece totalmente fuera de tono y de lugar. Como he leído en estos días, el toreo pierde su sentido cuando se tiene que explicar, cuando debe justificarse. Es una expresión artística y punto. Al que le guste, bien. Al que no, que lo respete. Lo que no caben, en pleno siglo XXI, son prohibiciones ridículas, de marcado tufo político. Pero tan inoportuno me parece el uso que han hecho los nacionalistas catalanes del legítimo sentimiento ecologista como el pretender hacer de los toros una cuestión de Estado, de la españolidad o del centralismo contra los regionalismo. Supone ponerse a la altura moral e intelectual de los responsables de la atrocidad de prohibir una expresión cultural que no sólo es española (y profundamente catalana), sino universal, libre y abierta a todo el mundo. Veremos el éxito que cosecha la iniciativa del diario de Intereconomía, pero no me parece acertado el foco la campaña. Forzar a nadie a mostrar sus sentimientos o aficiones (el Rey y sus hijos se han paseado por cientos de plazas españolas, nadie duda de su apoyo a la fiesta de los toros), además de parecerme violento, creo que puede ser contraproducente.
Sobre la prohibición de los toros en Cataluña: recopilación de enlaces
Ya conocéis mi opinión sobre la desafortunada, injusta, hipócrita y inquisitorial prohibición de los toros aprobada ayer por el Parlamento regional de Cataluña. Por lo que he podido leer en la prensa de hoy, de todos los colores, no soy el único que lo pienso. Ni el único que tiene claro que se trata de una decisión política, claramente alejada, aunque inspirada sin duda, de los planteamientos ecologistas y defensores de los animales.
Aquí os dejo los enlaces a los artículos impresos que más interesantes me han parecido. Cada uno trata el tema desde una óptica diferente, por lo que los recomiendo todos:
Mario Vargas Llosa en El País: Torear y otras maldades.
Fernando Savater en El País: Vuelve el Santo Oficio.
Santiago González en El Mundo: La cosa de los toros.
Lorenzo Olarte en El Mundo: Un capítulo del antiespañolismo catalán.
Joaquín Moeckel en ABC: Inconstitucional de pitón a rabo.
Martín Ferrand en ABC: Irreconocible España.
Ignacio Camacho en ABC: Se trata de la libertad.
Almudena Grandes y otros en ABC: Es una tragedia cultural para Cataluña.
César Lumbreras en La Razón: Prohibido prohibir.
Paco Reyero en La Razón: El derecho a decidir.
José Luis Alvite en La Razón: Toros con orgasmo.
Cecilia García en La Razón: A los catalanes.
Alfonso Ussía en La Razón: Mentira instituida.
Martín Prieto en La Razón: El toro catalán.
Y de regalo, un mapa del mundo del toro en el resto de España, para quienes quieran seguir disfrutando de la Fiesta Nacional al margen de las tonterías que hacen los políticos.
Sí a los toros en Cataluña y el resto de España
Poco más se puede decir:
La prensa española y catalana se ha posicionado claramente. Y los medios internacionales no terminan de explicárselo. El respaldo social a la Fiesta Nacional es claro y la politización que se ha hecho del debate también. ¡Qué error, qué tremendo error! Lo peor son los medios que le hacen el seguidismo y les sirven de altavoz a los torpes políticos responsables de esto. Al menos, a los catalanes les queda el consuelo de que la medida no entrará en vigor hasta 2012 y de que, por ahora, podrán seguir viendo toros en televisión (pagando, eso sí, porque RTVE sigue en sus trece).



