La última portada del diario gratuito ADN

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Esta que veis arriba es la uúltima portada del diario gratuito ADN, que desde su renovación hace menos de tres meses se denominaba ADNPlus. El cierre anunciado ayer por la tarde ha sorprendido al sector, si bien es cierto que la crisis publicitaria, y su intensificación durante el segundo semestre de este año (según PRNoticias el descenso de la facturación alcanzó el 20% en los últimos meses), ha sido un torpedo en la línea de flotación de unos periódicos que fiaron su futuro en exclusiva a la aportación de los ingresos por publicidad. Los primeros coletazos de la crisis ya dejaron en la cuneta a la edición española de Metro. En el caso de ADN, la agonía ha sido más lenta, ya que la empresa editora primero cerró la redacción digital, que funcionaba en la práctica como un medio independiente. En los dos últimos años, la difusión del gratuito fue cayendo progresivamente ante la necesidad de ahorrar costes (papel fundamentalmente) desde los casi 600.000 ejemplares diarios a unos 555.000 el pasado mes de junio. Pese a ello, el periódico no descuidó la presencia en Internet y los distintos dispositivos. De hecho, hace sólo unos días las aplicaciones de ADN para el iPhone y el iPad habían sido elegidas por Apple entre las mejores herramientas de noticias para sus dispositivos. En un intento de diferenciación del resto de competidores, ADN puso en marcha hace menos de tres meses una profunda renovación de los contenidos del diario, que no ha obtenido el eco esperado entre los anunciantes.

Su director Albert Montagut explica lo sucedido en su blog. Afirma que se han cumplido de sobra los objetivos editoriales, “pero no ha conseguido cuadrar sus cuentas”. Tras los agradecimientos habituales, termina con un mensaje de esperanza para el conjunto de los periodistas:

Deseo mucha suerte a los medios escritos que van a luchar contra la crisis en los próximos meses, de todo corazón, y entereza a nuestros periodistas. A ellos les doy las gracias personales por su apoyo y ayuda en todo momento y les pido que no pierdan su ilusión.

El periodismo es una profesión maravillosa pero muy, muy complicada, y con muchos contratiempos, algunos profundamente injustos, pero al final del túnel siempre está la luz de la vocación y el deseo de servir a la comunidad con honestidad y objetividad, la luz brillante del periodismo.

Podéis consultar el último número completo en PDF en este enlace.

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Edito (12/enero/12): Los 60 trabajadores que aún quedaban en la redacción de ADN han llegado a un acuerdo con la empresa editora para poner fin a su relación laboral. Esta sí es la última página de la historia del diario.

Si ‘The Huffington Post’ cuesta 230 millones de euros, ¿cuánto costarían elmundo.es, elpais.com o abc.es?

La noticia de la semana en el sector de la prensa es sin duda la compra del diario online estadounidense The Huffington Post por parte del portal Aol tras pagar 230 millones de euros. ¿Una cifra exagerada? Hay opiniones para todos los gustos, pero supone sin duda una referencia para calcular el valor de los grandes medios de comunicación españoles en Internet.

Tomando como referencia los 10,1 dólares por usuario único mensual que habría pagado Aol, como recoge un magnífico post de Adrián Segovia, y realizando la conversión a euros (7,38573) obtenemos el siguiente ránking de hipotéticos precios de compra según las cifras de audiencia en diciembre de 2010 recogidas por Google Ad Planner:

  1. marca.com = 206,794 millones de euros.
  2. elmundo.es = 110,785 millones.
  3. elpais.com* = 110,785 millones*.
  4. as.com = 60,562 millones.
  5. 20minutos.es = 45,791 millones.
  6. abc.es = 45,053 millones.
  7. sport.es = 25,111 millones.
  8. elmundodeportivo.es =21,418 millones.
  9. lavanguardia.es = 17,725 millones.
  10. publico.es = 14,771 millones.
  11. elcorreo.com = 11,078 millones.
  12. elconfidencial.com = 9,601 millones.

Otras mediciones como las de comScore, sobre la base del mismo precio pagado por The Huffington Post, arrojarían estas valoraciones hipotéticas:

  1. elmundo.es = 279,3 millones de euros.
  2. elpais.com = 256,5 millones.
  3. 20minutos.es = 171 millones.
  4. abc.es = 114 millones.
  5. lavanguardia.es = 108,3 millones.

Parece claro que la mayoría de estas páginas web no están venta, al menos por separado de sus cabeceras madre. En cualquier caso, para obtener una estimación más aproximada a la realidad habría que añadirle los ingresos publicitarios que generan estos medios, el coste de la información que publican si se desgajasen de sus ediciones impresas (un aspecto esencial para The Huffington Post, ya que muchos de sus contenidos los generan gratuitamente miles de blogueros) y su situación financiera actual, que en el caso del diario online estadounidense coincide con su entrada en beneficios durante el año pasado tras elevar la facturación de 31 a 60 millones de dólares.

¿Viviremos en España un proceso de concentración de cabeceras en Internet similar al que se está produciendo en EEUU? Espero vuestras opiniones…

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*Las cifras de audiencia de elpais.com se dispararon en diciembre de 2010 a raíz de la cobertura especial sobre las filtraciones de ‘Wikileaks’ y la Lotería de Navidad.

La televisión no puede ser sólo para entretener y evadirse

Cada día que pasa, la calidad de la programación televisiva en España se deteriora un poco más. Los contenidos han perdido todo su valor en beneficio de la encarnizada lucha por las audiencias. Se dice que lo banal vende y por eso todo está inundado de banalidad. Por eso ahora es más necesario que nunca volver a escuchar y meditar el discurso de Ed Murrow con que se abre y cierra la película Buenas noches y buena suerte. Estas palabras fueron pronunciadas en 1958, pero suenan demasiado actuales como para ignorarlas.

Quioscos digitales: ¿son la solución definitiva?

El acuerdo alcanzado en Francia entre seis diarios nacionales para crear en septiembre un quiosco online en el que los usuarios paguen por leer sus contenidos reabre el debate sobre cómo rentabilizar la presencia de la prensa en Internet.

Muchos apuestan por el llamado modelo Spotify: una plataforma única en la que los lectores puedan adquirir contenidos informativos (noticias sueltas o periódicos enteros) mediante pago electrónico tras consultar una parte del producto. Pero eso exigiría la unidad de acción de toda la prensa, como ha sucedido en Francia. No que cada periódico haga la guerra por su cuenta, como en Inglaterra y España. Además, plantearía algunas dudas sobre si las autoridades de competencia aprobarían acuerdos de este tipo. Mientras existan alternativas para acceder gratis a los contenidos de los periódicos más o menos legales (en YouKioske, los usuarios cuelgan las versiones impresas de los diarios que se pueden consultar sin restricciones), será difícil convencer a los internautas de que el “gratis total” de la prensa online se ha terminado. Se trata de un error histórico, heredado de los inicios de Internet, del que será difícil recuperarse. Por ahora, las iniciativas para cobrar por las noticias online son individuales, como la impulsada por Unidad Editorial con el quiosco online Orbyt, en el que se puede acceder a las versiones impresas enriquecidas de El Mundo y Expansión.

Aún es pronto para calibrar el éxito de estas propuestas, aunque parece que los usuarios responden paulatinamente. Pero parece claro que se trata de un camino de no retorno, en el que pueden darse varios pasos hacia adelante y otros hacia atrás, pero que tienen que conducir necesariamente a mejorar los ingresos de los periódicos, ayudar a compensar la caída de ingresos por las menores venta en papel y el descenso de la publicidad, y consolidar una nueva forma de distribución (alternativa, no exclusiva) que garantice un futuro viable económicamente hablando para el periodismo de calidad y las empresas periodísticas.

Anuncios de prostitución: ¿prohibición o autorregulación?

El debate sobre la presencia en los medios de comunicación escritos de anuncios de prostitución es muy serio y lleva mucho tiempo abierto. Ayer Zapatero quiso hacerlo propio al anunciar, en pleno debate sobre el Estado de la Nación, una propuesta para prohibir estos contenidos.

No me parece una decisión acertada. Primero, porque rechazo cualquier tipo de prohibición. Y segundo porque el Gobierno irrumpe como un elefante en una cacharrería en un asunto que no le es propio y sobre el que el sector debe ser quien decida, con el único fin de obtener un rédito político. Algo muy propio de Zapatero y de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. La decisión de eliminar los anuncios de prostitución debe ser un compromiso público de los propios medios, como ya han hecho algunos diarios como Público desde su nacimiento o La Razón de manera más reciente. Así se ha exigido públicamente desde este blog y otros muchos, que organizan una campaña anual en Internet.

Hay que entender la posición de la Asociación de Editores (Aede). Los periódicos ingresan anualmente 40 millones de euros (de ellos, unos 5 millones sólo para El País) por esta vía y en estos tiempos es difícil que renuncien voluntariamente a ellos. Además, cuestionan la eficacia de la medida para acabar con esta lacra social. En todo caso, insisto, debería ser una cuestión individual de cada medio, que le retrate ante su audiencia y que sea ésta la que decida.

¿Cual es vuestra opinión? ¿Creéis que debe ser una prohibición impuesta o una decisión voluntaria de los medios?

Post nº 300: “Opine, por favor, opine”

La nueva batalla por captar a usuarios dispuestos a pagar en Internet (que es lo que buscan los periódicos tradicionales al lanzar sus plataformas de cobro por contenidos) va a exigir que los medios de comunicación pongan toda la carne en el asador. Ya no se trata sólo de dar valor a sus opiniones, sino de darles visibilidad e, incluso, situarlas al mismo nivel que las del propio medio, es decir, sus editoriales.

opineorbyt

Una pista de por dónde pueden ir los tiros nos la ofrecieron ayer los compañeros de Orbyt, de El Mundo, que ofrecieron a sus lectores de pago (15 euros al mes) la posibilidad de escribir un editorial sobre el mismo asunto que el del diario, con la promesa de que el mejor sería publicado en portada de Orbyt. Desconozco las cifras de participación, pero el resultado promete. Se trata de un paso más allá de lo que hasta ahora hacían algunos medios como The Guardian o El Confidencial, que destacan el mejor comentario de los lectores a cada noticia:

commconfi

 

Aunque aún es pronto para confirmar una tendencia con estos movimientos, parece los próximos pasos se encaminan a llevar la participación de los usuarios un paso más allá, quizás incluso hasta su implicación directa en el proceso de elaboración de las informaciones del periódico (no me refiero a que publiquen sus propias noticias de su realidad más cercana, sino a que su visión sea tenida en cuenta al configurar la línea editorial del medio sobre los temas de primera línea de la actualidad informativa). Un campo interesante y con mucho recorrido sobre el que tuve la oportunidad de charlar hace unos días con los alumnos de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Montevideo, vía Skype. Parece que ha llegado el momento de sacar todo el jugo (no sólo económico) a las comunidades de usuarios que tanto trabajo ha costado construir, para lo que las redes sociales como Facebook o Twitter pueden ser un buen aliado. Veremos.

P.D: ¿Qué mejor tema que éste para que os animéis a comentar masivamente este post? Últimamente muy pocos comentáis por aquí y vuestra opinión es siempre bienvenida, valorada e, incluso, monitorizada. ¡Ánimo! Espero esos comentarios.