La portada más torera del año

No quería dejar pasar la ocasión de resaltar la excelente portada que ABC nos ofreció el pasado sábado a todos los taurinos. ¿Qué mejor defensa del arte de los toros que la del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa?

La imagen del escritor peruano sosteniendo la montera de otro maestro y también académico como Curro Romero no puede ser más contundente. Los toros son arte y libertad, y su defensa ante los furibundos ataques de los que quieren imponer el pensamiento único con torpes excusas supuestamente ecologistas es hoy más necesaria que nunca. El problema es que no siempre se hace de la forma adecuada, como bien apuntaba Antonio García Barbeito en su columna. ABC (de la mano de Fernando Iwasaki) y Mario Vargas Llosa han mostrado el camino a seguir. Ahora es tarea de todo recoger el capote, nunca mejor dicho. Gracias, maestro.

Sahara: Sí a la libertad de prensa, no a los límites a la información

Esta mañana, ABC informaba en portada de la intención del Gobierno de España de organizar, junto a Marruecos, un viaje de periodistas al Sahara. Se trata de un nuevo error diplomático del Ejecutivo en este asunto. Lo que debe hacer es exigir que se restablezcan todas las libertades en la región, incluida la de prensa.


No valen medias tintas ante los ataques de Marruecos en el Sahara a los saharauis. El Gobierno bien lo sabe, porque hacía bandera de este principio cuando estaba en la oposición. Y menos aun cuando Marruecos ha impuesto el silencio informativo sobre el conflicto, con actuaciones tan antidemocraticas como la expulsión de periodistas o la retirada de las credenciales de los corresponsales españoles más críticos. Incluso, ha ordenado una campaña de difamación contra la prensa española a través de sus medios afines. Decía Ryszard Kapuściński que el periodismo no es para los cínicos, y añado yo que tampoco debería serlo la política (tristemente, no es así), sobre todo cuando se trata de asuntos que afectan a las libertades esenciales.

El Gobierno de Zapatero está dando una nueva lección de cinismo en este asunto. Vuelve a no estar a la altura de las circunstancias. España tiene una responsabilidad moral con su antigua colonia y no puede seguir mirando para otro lado ni bailarle el agua a Marruecos en lo que compete al Sahara, por muchos intereses económicos e inmigratorios que haya el juego. Y organizar un viaje conjunto para periodistas, seguramente por el itinerario que fije Marruecos y sin que los periodistas tengan libertad de movimientos para descubrir y contar la verdad, es precisamente eso: seguir el dictado del régimen marroquí para no soliviantar al vecino díscolo. Me cuesta creer que los periodistas españoles y sus medios de comunicación entren por el aro y se presten a embarcarse en un viaje así. Sobre todo porque se ha vetado a algunos compañeros y medios por parte de Marruecos. Así que el Gobierno debe dejarse de excusas y exigir a Marruecos que respete de una vez por todas y para siempre la libertad de prensa e información en el Sahara.