La reaparición de Juan José Padilla en Olivenza, en imágenes

Ayer se produjo la sorprendente y emocionante reaparición del torero Juan José Padilla en la Plaza extremeña de Olivenza, sólo cinco meses después de haber sido corneado de gravedad en la Plaza de Toros de Zaragoza. Tuve la suerte de vivir en directo la hazaña de este héroe que ha conmovido a las redes sociales (que le mostraron su apoyo con el hashtag #fuerzapadilla y ayer con #heroepadilla) y a sus propios compañeros, que ayer lo arroparon y sacaron a hombros tras su triunfo, por lo que quiero compartir con vosotros este álbum particular con las imágenes del festejo desde la perspectiva de un aficionado que pude/supe captar. Espero que las disfrutéis.

La tragedia noruega y la necesidad de los corresponsales en el extranjero

Una de las noticias de este año será, sin duda, la matanza de casi 80 personas en Noruega el pasado viernes. Sin embargo, a los medios españoles les cogió con el pié cambiado, sin posibilidad de reaccionar rápidamente ni un conocimiento preciso de la realidad del país. Por si fuera poco, la confusión reinante no les ayudó, sino todo lo contrario. Por no hablar del morbo del que hicieron gala casi todos los digitales. Para mi, la razón principal de todo esto es sólo una: la falta de corresponsales allí.

En esta época de recortes generalizados, se hace más evidente que nunca el valor añadido que pueden aportar unos profesionales experimentados y con múltiples resortes a la hora de informar sobre un suceso inesperado como éste. Fue una lástima seguir las coberturas iniciales de los medios españoles por incompletas, desordenadas y alejadas del terreno. Y es que ninguno de los grandes periódicos tenía periodistas desplazados allí (El País cubrió la información desde Berlín, ABC desde Bruselas, La Vanguardia desde Copenhague, El Mundo compró los textos del diario local VG, mientras que La Razón, Público y El Periódico cubrieron la noticia con información de agencias), como tampoco las grandes televisiones y casi ninguna de las cadenas de radio. Con el paso de las días y conforme la matanza ha ido cobrando dimensión, la situación se ha solventado enviando allí una flotilla de enviados especiales desde otros rincones de Europa. Ahora, claramente, la información ha ganado en calidad e interés.

No es la primera vez que sucede (no hay más que recordar las coberturas de las revueltas en los países árabes que fueron superadas de forma clara por el material informativo que enviaban por Internet los propios protagonistas, con excepciones como Al Jazeera). La pregunta es si a los medios les compensa el elevado coste de tener que desplazar precipitadamente a sus periodistas allí donde se producen sucesos de esta naturaleza o es mejor contar con una tupida red de corresponsales/colaboradores capaces de reaccionar con rapidez y garantizar unos resultados de calidad. El buen periodismo cuesta caro. De nuevo, dinero y calidad en la balanza. Difícil dilema.

El twitendido que lucha por el #futurotaurino

Después de un duro invierno (y no sólo en lo climatológico) que se resiste a marcharse, la recién empezada temporada taurina en España llega en un momento dulce para la afición. ¿Dulce?, os estaréis preguntando… Pues sí. Los movimientos reaccionarios contra la Fiesta de los toros, que tuvieron su triste apogeo el pasado verano con la prohibición de las corridas por parte del Parlamento catalán en toda esta región a partir de 2012, han hecho emerger durante estos meses invernales la fuerza de unos aficionados que demasiadas veces han estado callados, cohibidos o perezosamente ausentes del debate público, dejando el camino expedito a los antitaurinos furibundos. La ansiada reacción ha llegado y ha tenido como epicentro la red social twitter. Ya apuntamos en este blog hace tiempo que las posibilidades que ofrece esta herramienta tecnológica podían ser fundamentales para la defensa y difusión de la Fiesta, y así está siendo. Y no sólo por parte de los aficionados. También algunos periodistas taurinos, blogueros y hasta toreros (cuya unidad de acción ya ha dado sus primeros frutos) están participando en el llamado twitentido, la twitesfera taurina, para dar voz a la defensa de la Fiesta (muchas veces mal defendida y otras defendida en exceso) y proponer soluciones de futuro, agrupadas bajo el hastag específico que encabeza este post: #futurotaurino.

Para que podáis seguirlos a todos (son todos los que están, pero no están ni mucho menos todos los que son) aquí va una recopilación de los participantes más activos en este twitendido:

Aficionados: @medinaescalafon, @tendidosur, @eltorodelajota, @verdeguer,

@pablohernanz, @milinko, @danihernanz, @DeToros, @divisiopinions,

@torossigloxxi, @hagamosaficion, @twittaurino y @chulodetoriles.

Periodistas: @taurologia, @zabaladelaserna, @patricinavarro, @carloscrivell,

@pablogmancha, @jbocanegrajerez, @juareztoros, @enriquemazas,

@sixtonaranjo, @carloscrepogon, @juanmalamet, @rubenarevalo, @JFBayona y @Altoro_.

Matadores: @jmmanzanares, @ferraterbeca, @luisbolivard, @matadorzotoluco y @maripazvj.

Cuentas oficiales: @JOSELITOADAME, @pablohermosonet y @miguelangperera.

Por supuesto, se aceptan sugerencias, modificaciones y añadidos que puedan fomentar y difundir el debate taurino. ¡Va por ustedes!

Infoxicación

El último anuncio de Mercedes recupera un término muy adecuado para el contexto actual. Dice la campaña: “Infoxicación, estamos intoxicados de información. Antes tenías cinco amigos, hoy quinientos. Si tenías sed bebías agua, ahora puedes catar cien aguas diferentes. (…) Infoxicación, miles de opciones, millones de dudas (…)”. ¿Hay infoxicación en la industria de los medios? Desde luego en Internet sí y habrá quien crea que los kioskos también. Sin embargo, cuantas más voces, mejor. En España, sin ir más lejos, está a punto de salir a la calle un nuevo periódico (¿el penúltimo?), lo que demuestra que sigue siendo necesario, y probablemente cada vez más, que alguien ordene, clasifique y priorice esa cantidad de información disponible. Esa es la labor de los periodistas. ¡Ánimo!

Las coberturas sobre el iPad 2: ¿información o publicidad gratuita?

Ayer Apple presentó una nueva versión de su tableta electrónica, el iPad 2. Como era de esperar, los medios de comunicación hicieron la ola a la empresa y a su líder, Steve Jobs, en quienes confían como salvadores de la industria. Sin embargo, muchas de las coberturas realizadas se parecen más cerca a la simple información publicitaria (entusiasta, rápida de elaborar y poco relevante) que a un análisis profundo (serio, crítico, reflexivo y trascendente).

Vaya por delante mi admiración por el producto y, sobre todo, el nicho de negocio descubierto por Apple. Pero, no nos engañemos, jalear al iPad 2 no va a salvar a los medios. Deben poner algo, bastante, de su parte. Hace un año ya colgué en este blog una encuesta sobre las repercusiones que la salida al mercado de esta tableta podía tener para la prensa, y la mayoría de vosotros (un 52,78%) coincidió en que se trataba de un producto caro y poco novedoso en lo que concierne a la industria.

Respecto a las coberturas de este último lanzamiento, poco se ha visto sobre los fallos frente a sus competidores o las expectativas defraudadas. Quizás por eso la credibilidad de la prensa anda tan devaluada. Y quizás el primer paso para recuperar lectores, antes que meterle por los ojos a sus lectores el dichoso aparato (u otros similares), debería ser volver a la imparcialidad [o neutralidad, como se dice ahora] respecto de las empresas, los anunciantes y los productos. Sólo ofreciendo información útil para sus verdaderos clientes, LOS LECTORES, podrá salvarse la industria y es posible que lo haga sin la ayuda de ningún encantador de serpientes.

¡Apaguen la televisión!

Otro vídeo de los que merece la pena ver detenidamente y reflexionar. Se trata de un fragmento de la película Network, Un mundo implacable, que retrata el competitivo mundo de la TV en EEUU a finales de los años setenta y cómo la lucha desesperada por la audiencia llegó a mezclar información, espectáculo, realidad y ficción sin el más mínimo rubor. Su mensaje (a partir del segundo 31) sigue siendo igual de válido hoy en día que entonces. Así que ya saben… ¡Apaguen sus aparatos de televisión (aunque sea por unos segundos…)!