Garzón y Nixon, caídos por las escuchas ilegales

El otrora juez estrella español Baltasar Garzón y el ex presidente estadounidense Richard Nixon tienen más en común de lo que parece y a ambos les gustaría. En ambos casos, su caída en desgracia ante la sociedad viene precedida por un exceso de ambición y la búsqueda de atajos a las leyes para alcanzar sus fines, supuestamente legítimos. Los dos estaban en un momento álgido de sus carreras, uno como juez de prestigio mundial y el otro como líder de la mayor potencial política en ese siglo, cuando decidieron buscar una fórmula más rápida de conseguir sus objetivos.

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Ambos pretendían lograr una ventaja significativa, jugar con cartas marcadas. El primero para frenar cualquier intento de salir impunes por parte de los acusados a los que jugaba, mientras que el segundo ansiaba conocer y desbaratar la estrategia política de sus rivales antes incluso de que pudieran ponerla en práctica. Y, en un requiebro macabro de la Historia, optaron por la misma vía: las escuchas ilegales. Gurtel y Watergate son nombres que ni Garzón ni Nixon podrán olvidar ya nunca, pues son sinónimos de sus salidas abruptas del Olimpo. Como apunta la sentencia del Tribunal Supremo sobre las actuaciones de Garzón, la razón de fondo para expulsar del poder a ambos fue el empleo de “prácticas que en los tiempos actuales solo se encuentran en los regímenes totalitarios en los que todo se considera válido para obtener la información que interesa, o se supone que interesa, al Estado, prescindiendo de las mínimas garantías efectivas para los ciudadanos y convirtiendo de esta forma las previsiones constitucionales y legales sobre el particular en meras proclamaciones vacías de contenido”.

La única diferencia entre ambos es que Nixon prefirió dimitir de su cargo antes de someterse a la deshonra de una condena pública, mientras que Garzón se ha aferrado al cargo y a su condición de juez hasta última hora ciegamente convencido de su inocencia.

Serán el tiempo y la Historia quienes dicten su juicio final, pero a ojos de sus coetáneos ambos han quedado como unos justicieros polémicos que terminaron justamente ajusticiados. Y es que, como reza el axioma democrático, nadie está por encima de la ley.

60 años del semanario “El Caso”

El próximo año se cumplen seis décadas desde que vio la luz por primera vez una de las publicaciones más curiosas que han poblado los quioscos españoles. Se trata del semanario El Caso, referencia para toda una generación de la España Negra y de los más variopintos esperpentos. Dedicado en su mayoría a la crónica de sucesos (por lo que le llamaban “El diario de las porteras”), se hicieron célebres muchas de sus portadas, así como algunas de sus informaciones más sui generis (enigmas y desapariciones), la mayoría nunca confirmadas y de dudosa credibilidad. De lo que no cabe duda es que El Caso inauguró una categoría de publicaciones que luego ha tenido continuidad en otros muchos soportes (prensa, radio y televisión), pero cuyos nombres omitiré aquí para no herir sensibilidades.

Como prolegómeno a este aniversario ha salido a la venta un libro que hará las delicias de los muchos seguidores que aún recuerden con cariño este semanario, que dejó de publicarse en 1987 y al que incluso se le dedicó recientemente una exposición conmemorativa. El autor ha sido entrevistado hace poco en la radio pública vasca y revela detalles muy curiosos de la historia de El Caso. En fechas similares a la exposición de 2008, el informativo de TVE también le dedicó una interesante pieza informativa a este histórica publicación.

Os dejo por último mi portada favorita de entre las muchas que se publicaron en El Caso. Supone una representación muy clara de lo que fue aquella España oscura que por suerte hace tiempo que dejamos atrás y representa un homenaje simbólico a una serie de personajes que se hicieron populares entonces, encarnados en el famosísimo malhechor El Lute:

¿Qué periódico ha ganado las elecciones?

Bien podría decirse que ninguno se presentaba a los comicios del pasado domingo, pero lo cierto es que se jugaban mucho en las urnas. La cercanía o lejanía del poder tiene consecuencias innegables para los grandes periódicos españoles, por lo que, aunque algunos no lo digan, ninguna es neutral. Además, poder apuntarse el tanto de ser quien más se ha acercado en sus pronósticos (elaborados por especialistas en demoscopia) siempre es un motivo de satisfacción.

El alineamiento de los diarios a los partidos políticos no es sólo ideológico, aunque lo cierto es que Rubalcaba apenas contó con el respaldo de El País, pues el resto de periódicos de izquierda se movieron entre el desencanto (El Periódico) y los ataques al PP (Público). Por contra, Rajoy, caballo ganador como se demostró el domingo, tuvo de su lado con más o menos descaro a El Mundo, La Razón o ABC. Estos dos últimos han protagonizado en el último año una batalla particular por convertirse en el diario de cabecera de los populares (se pierde la cuenta de los domingos que ambos han dedicado repetidamente sus portadas al líder del PP), en la que la entrega del periódico de Planeta ha sido mucho más descarada, llegándose a utilizar su mancheta para respaldar activamente a Rajoy. Una apuesta muy arriesgada por el alto coste en términos de credibilidad que conlleva, aunque probablemente rentable en otros aspectos. Otros como La Gaceta estaban tan entregados al acoso y derribo de Zapatero que llegaron tarde para subirse al carro popular e, incluso, se han visto obligados a aclarar su permanencia una vez que termine el zapaterismo. A nadie se le escapa que muchos de estos medios esperan un particular plan de rescate que les ayude a sobrevivir a la grave crisis de la prensa impresa, algo que María Teresa Fernández de la Vega primero y Rubalcaba después prometieron varias veces, pero nunca llegaron a cumplir. Sin embargo, los planes del PP para reducir de forma drástica las subvenciones nominativas (al contrario de lo que sucede en Andalucía y también en Cataluña) podría dar al traste con estos esfuerzos y hacer menos apetecible la cercanía a un Gobierno con las manos atadas económicamente y que a buen seguro tendrá una elevada contestación social en las calles.

Respecto a los sondeos previos al 20N, en realidad no hubo nadie que acertase con exactitud, pero sí hubo algunos que se aproximaron bastante, entre los que habría que destacar a El País con 4 aciertos y a La Gaceta con otros 3, siendo ésta junto a La Vanguardia los únicos diarios que contemplaban la cifra final de 186 diputados para el partido ganador, el PP (el resto se pasaron en su optimismo). Aquí os dejo un cuadro resumen de esas estimaciones, donde he subrayado en negrita los aciertos de cada medio:

EL MUNDO (1)
PP 198, PSOE 112, CIU 14, IU 7, PNV 5, UPYD 3, AM 3, ERC 2
EL PAÍS (4)
PP 192/196, PSOE 110/113, CIU 14, IU 11, PNV 5, ERC 3, UPYD 2
ABC (0)
PP 187/188, PSOE 123/126, CIU 12/14, IU 6/7, PNV 4, UPYD 2/3, ERC 2
LA RAZÓN (2)
PP 188, PSOE 115, CIU 13, IU 11, PNV 5, AM 5, UPYD 2, ERC 2
LA GACETA (3)
PP 184/7, PSOE 121/3, CIU 11/13, IU 9/10, PNV 4/6, UPYD 2/3, ERC 3
LA VANGUARDIA (2)
PP 184/6, PSOE 116/20, CIU 12/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 3/4, ERC 2
EL PERIÓDICO (2)
PP 188/92, PSOE 115/8, CIU 13/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 4, ERC 2/3

La trayectoria de Zapatero en Redacciones

Hoy que el presidente del Gobierno ha anunciado el principio de su fin, parece un buen momento para hacer balance de sus principales apariciones por este blog.

La primera referencia fue en 2007, al hilo de la descarnada crítica que le hizo José Luis Cebrián por su mal uso del lenguaje durante la campaña electoral. Viene como anillo al dedo esta referencia en un día en que el todavía presidente ha vuelto a hacer uso de su descarado sofismo y de su capacidad para darle la vuelta, al menos dialécticamente, a las situaciones que le son adversas. Sólo unos meses después, tras su victoria electoral de 2008, nos hacíamos eco de los descafeinados titulares que generó en prensa, tal vez reflejo del poco entusiasmo que ya entonces provocaba Zapatero. Prueba de eso es que sólo 100 días después -el tradicional periodo de gracia- nadie mostraba el más mínimo interés por celebrar nada, sino que arreciaban las críticas.

Pero ha sido el declive del presidente el que más juego ha dado a la prensa y, por ende, a este blog. Sus primeras derrotas electorales en 2009 permitieron a sus rivales lanzar las campanas al vuelo. Desde entonces todo han sido malas noticias, especialmente por el dramático ascenso del paro que el Gobierno no ha podido ni ha sabido contener. Una incapacidad que hará que Zapatero se despida de La Moncloa como el presidente español con las peores cifras económicas de la democracia, una irritación social en cotas históricas y sin que casi nadie -salvo los más íntimos- deje escapar una lágrima por su marcha.

Por cierto, que respecto a su relación con los medios las opiniones están divididas: algunos dicen que es el presidente que mejor ha encajado las críticas y más ha fomentado la pluralidad informativa, mientras que otros le acusan de ser el más sectario que se recuerda.

Portugal: la noticia estaba cantada

Cuando los principales periódicos de un país anuncian en sus portadas la dimisión del primer ministro, es que la noticia se da más que por descontada. Así ha sucedido con la dimisión de José Socrates en Portugal, aunque ha habido que esperar al desarrollo de los acontecimientos (el Parlamento del país ha vivido una larga y tensa sesión en la que se han rechazado por cuarta vez las medidas anticrisis del Gobierno) para ver confirmadas las portadas.

¿Periodismo de anticipación? No parece, más bien que la sociedad actual, en la que prima la inmediatez (y los medios de comunicación como su mejor reflejo), ha superado de manera notoria los ritmos y el discurrir de unas instituciones, como son los parlamentos, que se han quedado anticuadas y desfasadas en vista de la velocidad con que se desarrollan los acontecimientos. Tanto que hasta la prensa ha llegado antes. No ha habido precipitación, sino previsión, lo que ha permitido que la prensa portuguesa publicase ya hoy portadas tan buenas como las siguientes:

Infoxicación

El último anuncio de Mercedes recupera un término muy adecuado para el contexto actual. Dice la campaña: “Infoxicación, estamos intoxicados de información. Antes tenías cinco amigos, hoy quinientos. Si tenías sed bebías agua, ahora puedes catar cien aguas diferentes. (…) Infoxicación, miles de opciones, millones de dudas (…)”. ¿Hay infoxicación en la industria de los medios? Desde luego en Internet sí y habrá quien crea que los kioskos también. Sin embargo, cuantas más voces, mejor. En España, sin ir más lejos, está a punto de salir a la calle un nuevo periódico (¿el penúltimo?), lo que demuestra que sigue siendo necesario, y probablemente cada vez más, que alguien ordene, clasifique y priorice esa cantidad de información disponible. Esa es la labor de los periodistas. ¡Ánimo!