Los nombres y apellidos más comunes entre l@s diputad@s del Congreso

Ayer Mariano Rajoy fue elegido presidente del Gobierno. Pero hay otros 349 diputados en el Congreso recién constituido. ¿Cuáles son los apellidos más comunes entre ellos? ¿Y los nombres?

Gracias a la técnica de las nubes de palabras, he podido extraer del listado oficial de miembros del Parlamento los apellidos que más se repiten. Como era de esperar, los mayoritarios son también los más comunes, como González, Fernández, García, Rodríguez, Sánchez… detrás de los que se destacan otros menos habituales como Romero, Ruiz, Martín o Alonso.

Los apellidos más comunes entre los diputados.

Más contundente es el resultado entre los nombres (primero y segundo, ya que much@s diputad@s tienen nombres compuestos). Aquí el más repetido entre hombres y mujeres es María, con mucha diferencia sobre los restantes. El también común José se destaca sobre otros como Antonio, Carlos, Juan, Manuel, Francisco o Carmen. Ni rastro de los Mariano, Alfredo, Soraya, Celia o Jesús que coparán los titulares en los próximos años y es que en la mayoría de las ocasiones son los menos comunes quienes protagonizan las noticias de portada.

Los nombres más comunes entre los diputados.

¿Qué periódico ha ganado las elecciones?

Bien podría decirse que ninguno se presentaba a los comicios del pasado domingo, pero lo cierto es que se jugaban mucho en las urnas. La cercanía o lejanía del poder tiene consecuencias innegables para los grandes periódicos españoles, por lo que, aunque algunos no lo digan, ninguna es neutral. Además, poder apuntarse el tanto de ser quien más se ha acercado en sus pronósticos (elaborados por especialistas en demoscopia) siempre es un motivo de satisfacción.

El alineamiento de los diarios a los partidos políticos no es sólo ideológico, aunque lo cierto es que Rubalcaba apenas contó con el respaldo de El País, pues el resto de periódicos de izquierda se movieron entre el desencanto (El Periódico) y los ataques al PP (Público). Por contra, Rajoy, caballo ganador como se demostró el domingo, tuvo de su lado con más o menos descaro a El Mundo, La Razón o ABC. Estos dos últimos han protagonizado en el último año una batalla particular por convertirse en el diario de cabecera de los populares (se pierde la cuenta de los domingos que ambos han dedicado repetidamente sus portadas al líder del PP), en la que la entrega del periódico de Planeta ha sido mucho más descarada, llegándose a utilizar su mancheta para respaldar activamente a Rajoy. Una apuesta muy arriesgada por el alto coste en términos de credibilidad que conlleva, aunque probablemente rentable en otros aspectos. Otros como La Gaceta estaban tan entregados al acoso y derribo de Zapatero que llegaron tarde para subirse al carro popular e, incluso, se han visto obligados a aclarar su permanencia una vez que termine el zapaterismo. A nadie se le escapa que muchos de estos medios esperan un particular plan de rescate que les ayude a sobrevivir a la grave crisis de la prensa impresa, algo que María Teresa Fernández de la Vega primero y Rubalcaba después prometieron varias veces, pero nunca llegaron a cumplir. Sin embargo, los planes del PP para reducir de forma drástica las subvenciones nominativas (al contrario de lo que sucede en Andalucía y también en Cataluña) podría dar al traste con estos esfuerzos y hacer menos apetecible la cercanía a un Gobierno con las manos atadas económicamente y que a buen seguro tendrá una elevada contestación social en las calles.

Respecto a los sondeos previos al 20N, en realidad no hubo nadie que acertase con exactitud, pero sí hubo algunos que se aproximaron bastante, entre los que habría que destacar a El País con 4 aciertos y a La Gaceta con otros 3, siendo ésta junto a La Vanguardia los únicos diarios que contemplaban la cifra final de 186 diputados para el partido ganador, el PP (el resto se pasaron en su optimismo). Aquí os dejo un cuadro resumen de esas estimaciones, donde he subrayado en negrita los aciertos de cada medio:

EL MUNDO (1)
PP 198, PSOE 112, CIU 14, IU 7, PNV 5, UPYD 3, AM 3, ERC 2
EL PAÍS (4)
PP 192/196, PSOE 110/113, CIU 14, IU 11, PNV 5, ERC 3, UPYD 2
ABC (0)
PP 187/188, PSOE 123/126, CIU 12/14, IU 6/7, PNV 4, UPYD 2/3, ERC 2
LA RAZÓN (2)
PP 188, PSOE 115, CIU 13, IU 11, PNV 5, AM 5, UPYD 2, ERC 2
LA GACETA (3)
PP 184/7, PSOE 121/3, CIU 11/13, IU 9/10, PNV 4/6, UPYD 2/3, ERC 3
LA VANGUARDIA (2)
PP 184/6, PSOE 116/20, CIU 12/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 3/4, ERC 2
EL PERIÓDICO (2)
PP 188/92, PSOE 115/8, CIU 13/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 4, ERC 2/3

Portugal: la noticia estaba cantada

Cuando los principales periódicos de un país anuncian en sus portadas la dimisión del primer ministro, es que la noticia se da más que por descontada. Así ha sucedido con la dimisión de José Socrates en Portugal, aunque ha habido que esperar al desarrollo de los acontecimientos (el Parlamento del país ha vivido una larga y tensa sesión en la que se han rechazado por cuarta vez las medidas anticrisis del Gobierno) para ver confirmadas las portadas.

¿Periodismo de anticipación? No parece, más bien que la sociedad actual, en la que prima la inmediatez (y los medios de comunicación como su mejor reflejo), ha superado de manera notoria los ritmos y el discurrir de unas instituciones, como son los parlamentos, que se han quedado anticuadas y desfasadas en vista de la velocidad con que se desarrollan los acontecimientos. Tanto que hasta la prensa ha llegado antes. No ha habido precipitación, sino previsión, lo que ha permitido que la prensa portuguesa publicase ya hoy portadas tan buenas como las siguientes:

¿Quiere el Gobierno moderar por la fuerza a las televisiones críticas?

Después de unas semanas en barbecho, recupero la actividad de este blog en un momento determinante para la profesión. Hace dos días, el Boletín Oficial del Estado publicó la reforma de la Ley Electoral, que tendrá importantes repercusiones sobre la programación de las cadenas privadas de televisión.

A pesar de las protestas de estas empresas y de los representantes de los periodistas que trabajan en ellas, el Gobierno ha impuesto su visión de que las televisiones privadas sean incluidas en la regulación de los periodos electorales que, hasta ahora, sólo afectaba a las televisiones públicas. ¿Qué significa esto? Pues, en primer lugar, que tendrá que emitir (supongo que sin cobrar un duro por ello, como hace TVE) los tediosos bloques de anuncios de la cantidad de partidos políticos que se presenten a cada convocatoria electoral. Pero, además, deberán ser “neutrales” en sus informaciones, debates y demás programas durante este mismo periodo. Lo primero que se me ocurre es que las cadenas se las van a ver y se las van a desear para encontrar tertulianos y/o entrevistados de todas las formaciones políticas.

Pero vayamos a lo grave. Esta nueva regulación encaja como un guante en las necesidades del Gobierno y del partido que le sustenta (el PSOE) de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas del mes de mayo. A nadie se le escapa que las encuestas no les son favorables. Y tampoco que, después de tres años de crisis, las informaciones y valoraciones de su gestión (también del resto de partidos con responsabilidades de gobierno en cualquier ayuntamiento, diputación o comunidad autónoma) no van a ser favorables. Así que, ¿qué mejor momento que este para forzarles a ser “neutrales”? Es decir, que tengan que moderar sus críticas por imperativo legal.

Se trata de una cuestión lo suficientemente grave como para que el sector se una y, con el respaldo de los ciudadanos, recurran a las más altas instancias judiciales que sean necesarias para defender la libertad de información. No se trata de salvaguardar los privilegios de una profesión a menudo acostumbrada a ellos y acomodada al calor que produce la cercanía al poder, sino de blindar el derecho de los votantes a ser informados de manera veraz y sin cortapisas ni condicionantes de ningún tipo.

Por si fuera poco, estos cambios legales coinciden con la próxima resintonización de algunos de los canales que se emiten actualmente por TDT y entre los que se incluyen, qué casualidad, dos de los más críticos con el actual Gobierno y con la clase política en general: Intereconomía TV y Veo7.

Vuelvo a preguntar: ¿es una reforma necesaria, sólo oportuna o, quizás y más grave, un intento de ley mordaza para las épocas electorales?

¿Por qué Julian Assange no es el personaje del año 2010 para la revista TIME y sí lo es Mark Zuckerberg?

Ayer la revista estadounidense TIME hizo pública su elección del Personaje del Año, una tradición que se remonta al año 1927. Para gran pesar de sus miles de seguidores y de cientos de autonombrados gurús de Internet y del periodismo, el premiado no fue Julian Assange, el fundador de Wikileaks (la página que revela documentos oficiales incómodos para muchos gobiernos), sino Mark Zuckerberg, líder de Facebook.

Más allá de los sobrados méritos de este último, en este post quiero exponer los motivos por los que creo que la elección de TIME es acertada y, sobre todo, por qué Assange no merecía el galardón.

1. Lo primero que deben entender algunos es que no todo el mundo gira en torno al periodismo, que hay vida más allá de las tribulaciones de unos cuantos periodistas, supuestos expertos de la cosa y aficionados a los chismorreos políticos. No niego que algunas de las revelaciones de Wikileaks tengan trascendencia (no todas, muchas son irrelevantes), pero la gran mayoría se producen a toro pasado y apenas han provocado consecuencias del tipo de dimisiones, conflictos diplomáticos o cosas así. Desde este punto de vista, la trascendencia y el efecto en las vidas de millones de personas de Facebook sobrepasa con mucho la repercusión de los documentos filtrados por Wikileaks.

2. El argumento de que los lectores de TIME preferían a Assange como personaje del año no me vale, porque desde el principio se sabía que quien iba a elegir al premiado eran los editores de la revista, a los que, como periodistas (y de esto se olvidan los autonombrados gurús), se les supone una cierta capacidad para formarse un criterio más acertado o al menos más exacto que el de cientos de internautas pinchando en una encuesta o mandando mails.

3. Lo de las presiones políticas para evitar que Assange fuera el elegido me suena a ciencia ficción. ¡Anda ya! No tendrá nada mejor que hacer el Gobierno de EEUU o cualquier otro… En todo caso, podría llegar a aceptar que TIME haya preferido no mancharse las manos premiando a alguien que tiene causas pendientes por la Justicia por casos nada honrosos y de los que, por mucho que haya creado Wikileaks o se escude en una supuesta persecución internacional, no debería quedar impune. Que sea juzgado y que sean los jueces quienes determinen su culpabilidad o inocencia. Tampoco se puede negar que todo este asunto del encarcelamiento le ha beneficiado en parte, dando más bombo a las actividades de su plataforma.

4. El premio reconoce a la personalidad más destacada del año. Como mucho, Assange podría haber recibido el de personaje del mes o de hace unos meses, pero no el de todo el año 2010.

5. Está por ver la perdurabilidad de Wikileaks como fenómeno o corriente que cambie para siempre la forma de hacer periodismo, como algunos se han atrevido a decir en los últimos días (casualmente los mismos que se están lucrando con el fenómeno con la mejora de las ventas de sus periódicos desde que estalló el escándalo), arrogándose una autoridad que está lejos de pertenecer a quien es juez y parte en el caso.

6. Que yo sepa, los hackers informáticos han existido casi desde el principio de Internet. Y muchos de ellos han logrado llevar a cabo acciones mucho más impresionantes e, incluso, relevantes que la de Wikileaks. No voy a entrar en las circunstancias que rodean al acceso de la organización de Assange a toda esa información o las dudas que apuntan a una filtración interesada. Lo que sí tengo claro es que está muy lejos de ser un verdadero ejercicio periodístico (ya sé que esté no es el fin último de Wikileaks), como tampoco lo está siendo el de algunos de los medios de comunicación que están reproduciendo los famosos cables del Departamento de Estado de EEUU casi sin apenas filtrarlos, ordenarlos por relevancia y difundir los realmente relevantes, no todos ellos sin distinción; algo que, definitivamente, resta valor al conjunto.

7. No es la primera vez que el premio no satisface las demandas de la audiencia. Hay que recordar que entre los premiados a lo largo de la historia por TIME hay personajes de dudosa calaña como Hitler, Stalin, Putin, Jomeini y otros dictadores.

Y habría más argumentos, pero creo que, por ahora, hasta aquí es suficiente. Como veréis no he puesto enlaces en todo el texto para evitar malentendidos o que alguien se sienta ofendido. Eso sí, os recomiendo una visita a la galería de personajes del año de TIME, la explicación (en inglés) de los editores de la revista sobre por qué se decantaron por Zuckerberg y la lista de los otros candidatos al premio, al margen del citado Assange: los mineros chilenos, Hamid Karzai y el “Tea Party”.

“Now what?”, vuelve el tópico “¿Y ahora qué?”

Toparse con un tópico en las páginas de un diario es para cualquier periodista como encontrar una viga en ojo ajeno. Más aún si es un topicazo. Y más aún si éste se encuentra en la portada. No digamos nada si el diario en cuestión tiene la relevancia del USA Today, el más vendido en EEUU.

Pues sí, eso mismo sucedió ayer y aquí la tenéis para aquellos que no lo creáis.

Y, sin ir más lejos, El Periódico de Catalunya, el diario más leído en esta región española, también recurrió a esta fórmula hace sólo unos días e, igualmente, lo hizo en su portada y a toda plana, sin complejos. Aquí tenéis la demostración:

Como bien decía Vicente Varo en twitter ayer, al hilo de este asunto, esta fórmula “No es original, no dice nada y es un topicazo”. Pero los periódicos y los periodistas no se resisten a dejar de usarla, al igual que otras frases hechas que deberían haber caído en desuso, aunque sólo fuera por la cantidad de veces que nos insistieron los profesores de la Facultad. Yo mismo me acuso de haberlo hecho, y por eso me empeño tanto en criticar estos errores. Hace más de dos años, escribí un post sobre este mismo asunto en este blog, ya que había varios casos recientes, e incluso algunos compañeros promovieron un grupo en Facebook, pero parece que sigue siendo necesario insistir en uno de los principales defectos de la prensa actual. Si los medios quieren seguir teniendo una función social, deben dejar de hacerse preguntas y empezar a ofrecer respuestas a sus lectores; a ser posible, claras y concisas.

Frente a otros tópicos, éste del “¿Y ahora qué?” es de los más socorridos, ya que puede aplicarse a casi cualquier tema. Aquí os dejo unos cuantos enlaces encontrados en Internet de lo más variado:

El Mundo sobre los mineros de Chile.

José Oneto, en República.es, sobre Cataluña.

Carlos Alberto Montaner, en La Prensa de Nicaragua, hablando de Cuba.

Las Provincias, informando de Benidorm.

ADN.es sobre Irak.

…y muchos más. Esperemos que sean los últimos.