Garzón y Nixon, caídos por las escuchas ilegales

El otrora juez estrella español Baltasar Garzón y el ex presidente estadounidense Richard Nixon tienen más en común de lo que parece y a ambos les gustaría. En ambos casos, su caída en desgracia ante la sociedad viene precedida por un exceso de ambición y la búsqueda de atajos a las leyes para alcanzar sus fines, supuestamente legítimos. Los dos estaban en un momento álgido de sus carreras, uno como juez de prestigio mundial y el otro como líder de la mayor potencial política en ese siglo, cuando decidieron buscar una fórmula más rápida de conseguir sus objetivos.

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Ambos pretendían lograr una ventaja significativa, jugar con cartas marcadas. El primero para frenar cualquier intento de salir impunes por parte de los acusados a los que jugaba, mientras que el segundo ansiaba conocer y desbaratar la estrategia política de sus rivales antes incluso de que pudieran ponerla en práctica. Y, en un requiebro macabro de la Historia, optaron por la misma vía: las escuchas ilegales. Gurtel y Watergate son nombres que ni Garzón ni Nixon podrán olvidar ya nunca, pues son sinónimos de sus salidas abruptas del Olimpo. Como apunta la sentencia del Tribunal Supremo sobre las actuaciones de Garzón, la razón de fondo para expulsar del poder a ambos fue el empleo de “prácticas que en los tiempos actuales solo se encuentran en los regímenes totalitarios en los que todo se considera válido para obtener la información que interesa, o se supone que interesa, al Estado, prescindiendo de las mínimas garantías efectivas para los ciudadanos y convirtiendo de esta forma las previsiones constitucionales y legales sobre el particular en meras proclamaciones vacías de contenido”.

La única diferencia entre ambos es que Nixon prefirió dimitir de su cargo antes de someterse a la deshonra de una condena pública, mientras que Garzón se ha aferrado al cargo y a su condición de juez hasta última hora ciegamente convencido de su inocencia.

Serán el tiempo y la Historia quienes dicten su juicio final, pero a ojos de sus coetáneos ambos han quedado como unos justicieros polémicos que terminaron justamente ajusticiados. Y es que, como reza el axioma democrático, nadie está por encima de la ley.

El esperado regreso del “Curso de Ética Periodística” de Caiga Quien Caiga

En estos tiempos de tribulación periodística y elevada crispación social (y, por tanto, de los medios) se echa de menos el punto socarrón, desenfadado y, sobre todo, poco partidario de las lecciones de periodismo que impartía cada semana Juanjo De la Iglesia en la primera versión del Caiga Quien Caiga español. Por eso, muchos anhelan su regreso para el próximo año 2012, justo cuando se cumplan diez años del final de su primera etapa. Os dejo con una recopilación de sus mejores momentos. ¡Que los disfrutéis!

Los nombres y apellidos más comunes entre l@s diputad@s del Congreso

Ayer Mariano Rajoy fue elegido presidente del Gobierno. Pero hay otros 349 diputados en el Congreso recién constituido. ¿Cuáles son los apellidos más comunes entre ellos? ¿Y los nombres?

Gracias a la técnica de las nubes de palabras, he podido extraer del listado oficial de miembros del Parlamento los apellidos que más se repiten. Como era de esperar, los mayoritarios son también los más comunes, como González, Fernández, García, Rodríguez, Sánchez… detrás de los que se destacan otros menos habituales como Romero, Ruiz, Martín o Alonso.

Los apellidos más comunes entre los diputados.

Más contundente es el resultado entre los nombres (primero y segundo, ya que much@s diputad@s tienen nombres compuestos). Aquí el más repetido entre hombres y mujeres es María, con mucha diferencia sobre los restantes. El también común José se destaca sobre otros como Antonio, Carlos, Juan, Manuel, Francisco o Carmen. Ni rastro de los Mariano, Alfredo, Soraya, Celia o Jesús que coparán los titulares en los próximos años y es que en la mayoría de las ocasiones son los menos comunes quienes protagonizan las noticias de portada.

Los nombres más comunes entre los diputados.

60 años del semanario “El Caso”

El próximo año se cumplen seis décadas desde que vio la luz por primera vez una de las publicaciones más curiosas que han poblado los quioscos españoles. Se trata del semanario El Caso, referencia para toda una generación de la España Negra y de los más variopintos esperpentos. Dedicado en su mayoría a la crónica de sucesos (por lo que le llamaban “El diario de las porteras”), se hicieron célebres muchas de sus portadas, así como algunas de sus informaciones más sui generis (enigmas y desapariciones), la mayoría nunca confirmadas y de dudosa credibilidad. De lo que no cabe duda es que El Caso inauguró una categoría de publicaciones que luego ha tenido continuidad en otros muchos soportes (prensa, radio y televisión), pero cuyos nombres omitiré aquí para no herir sensibilidades.

Como prolegómeno a este aniversario ha salido a la venta un libro que hará las delicias de los muchos seguidores que aún recuerden con cariño este semanario, que dejó de publicarse en 1987 y al que incluso se le dedicó recientemente una exposición conmemorativa. El autor ha sido entrevistado hace poco en la radio pública vasca y revela detalles muy curiosos de la historia de El Caso. En fechas similares a la exposición de 2008, el informativo de TVE también le dedicó una interesante pieza informativa a este histórica publicación.

Os dejo por último mi portada favorita de entre las muchas que se publicaron en El Caso. Supone una representación muy clara de lo que fue aquella España oscura que por suerte hace tiempo que dejamos atrás y representa un homenaje simbólico a una serie de personajes que se hicieron populares entonces, encarnados en el famosísimo malhechor El Lute:

¿Qué periódico ha ganado las elecciones?

Bien podría decirse que ninguno se presentaba a los comicios del pasado domingo, pero lo cierto es que se jugaban mucho en las urnas. La cercanía o lejanía del poder tiene consecuencias innegables para los grandes periódicos españoles, por lo que, aunque algunos no lo digan, ninguna es neutral. Además, poder apuntarse el tanto de ser quien más se ha acercado en sus pronósticos (elaborados por especialistas en demoscopia) siempre es un motivo de satisfacción.

El alineamiento de los diarios a los partidos políticos no es sólo ideológico, aunque lo cierto es que Rubalcaba apenas contó con el respaldo de El País, pues el resto de periódicos de izquierda se movieron entre el desencanto (El Periódico) y los ataques al PP (Público). Por contra, Rajoy, caballo ganador como se demostró el domingo, tuvo de su lado con más o menos descaro a El Mundo, La Razón o ABC. Estos dos últimos han protagonizado en el último año una batalla particular por convertirse en el diario de cabecera de los populares (se pierde la cuenta de los domingos que ambos han dedicado repetidamente sus portadas al líder del PP), en la que la entrega del periódico de Planeta ha sido mucho más descarada, llegándose a utilizar su mancheta para respaldar activamente a Rajoy. Una apuesta muy arriesgada por el alto coste en términos de credibilidad que conlleva, aunque probablemente rentable en otros aspectos. Otros como La Gaceta estaban tan entregados al acoso y derribo de Zapatero que llegaron tarde para subirse al carro popular e, incluso, se han visto obligados a aclarar su permanencia una vez que termine el zapaterismo. A nadie se le escapa que muchos de estos medios esperan un particular plan de rescate que les ayude a sobrevivir a la grave crisis de la prensa impresa, algo que María Teresa Fernández de la Vega primero y Rubalcaba después prometieron varias veces, pero nunca llegaron a cumplir. Sin embargo, los planes del PP para reducir de forma drástica las subvenciones nominativas (al contrario de lo que sucede en Andalucía y también en Cataluña) podría dar al traste con estos esfuerzos y hacer menos apetecible la cercanía a un Gobierno con las manos atadas económicamente y que a buen seguro tendrá una elevada contestación social en las calles.

Respecto a los sondeos previos al 20N, en realidad no hubo nadie que acertase con exactitud, pero sí hubo algunos que se aproximaron bastante, entre los que habría que destacar a El País con 4 aciertos y a La Gaceta con otros 3, siendo ésta junto a La Vanguardia los únicos diarios que contemplaban la cifra final de 186 diputados para el partido ganador, el PP (el resto se pasaron en su optimismo). Aquí os dejo un cuadro resumen de esas estimaciones, donde he subrayado en negrita los aciertos de cada medio:

EL MUNDO (1)
PP 198, PSOE 112, CIU 14, IU 7, PNV 5, UPYD 3, AM 3, ERC 2
EL PAÍS (4)
PP 192/196, PSOE 110/113, CIU 14, IU 11, PNV 5, ERC 3, UPYD 2
ABC (0)
PP 187/188, PSOE 123/126, CIU 12/14, IU 6/7, PNV 4, UPYD 2/3, ERC 2
LA RAZÓN (2)
PP 188, PSOE 115, CIU 13, IU 11, PNV 5, AM 5, UPYD 2, ERC 2
LA GACETA (3)
PP 184/7, PSOE 121/3, CIU 11/13, IU 9/10, PNV 4/6, UPYD 2/3, ERC 3
LA VANGUARDIA (2)
PP 184/6, PSOE 116/20, CIU 12/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 3/4, ERC 2
EL PERIÓDICO (2)
PP 188/92, PSOE 115/8, CIU 13/4, IU 8/10, PNV 4/5, UPYD 4, ERC 2/3