Sobre la prohibición de los toros en Cataluña: recopilación de enlaces

Ya conocéis mi opinión sobre la desafortunada, injusta, hipócrita y inquisitorial prohibición de los toros aprobada ayer por el Parlamento regional de Cataluña. Por lo que he podido leer en la prensa de hoy, de todos los colores, no soy el único que lo pienso. Ni el único que tiene claro que se trata de una decisión política, claramente alejada, aunque inspirada sin duda, de los planteamientos ecologistas y defensores de los animales.

Aquí os dejo los enlaces a los artículos impresos que más interesantes me han parecido. Cada uno trata el tema desde una óptica diferente, por lo que los recomiendo todos:

Mario Vargas Llosa en El País: Torear y otras maldades.

Fernando Savater en El País: Vuelve el Santo Oficio.

Santiago González en El Mundo: La cosa de los toros.

Lorenzo Olarte en El Mundo: Un capítulo del antiespañolismo catalán.

Joaquín Moeckel en ABC: Inconstitucional de pitón a rabo.

Martín Ferrand en ABC: Irreconocible España.

Ignacio Camacho en ABC: Se trata de la libertad.

Almudena Grandes y otros en ABC: Es una tragedia cultural para Cataluña.

César Lumbreras en La Razón: Prohibido prohibir.

Paco Reyero en La Razón: El derecho a decidir.

José Luis Alvite en La Razón: Toros con orgasmo.

Cecilia García en La Razón: A los catalanes.

Alfonso Ussía en La Razón: Mentira instituida.

Martín Prieto en La Razón: El toro catalán.

Y de regalo, un mapa del mundo del toro en el resto de España, para quienes quieran seguir disfrutando de la Fiesta Nacional al margen de las tonterías que hacen los políticos.

Sí a los toros en Cataluña y el resto de España

Poco más se puede decir:

La prensa española y catalana se ha posicionado claramente. Y los medios internacionales no terminan de explicárselo. El respaldo social a la Fiesta Nacional es claro y la politización que se ha hecho del debate también. ¡Qué error, qué tremendo error! Lo peor son los medios que le hacen el seguidismo y les sirven de altavoz a los torpes políticos responsables de esto. Al menos, a los catalanes les queda el consuelo de que la medida no entrará en vigor hasta 2012 y de que, por ahora, podrán seguir viendo toros en televisión (pagando, eso sí, porque RTVE sigue en sus trece).

20 Minutos arremete contra los periódicos que publican anuncios de contactos

“Diarios al borde del proxenetismo” se titula el durísimo reportaje que el diario gratuito llevaba hoy en portada para denunciar el negocio de la prensa escrita con los anuncios de prostitución.

La toma de posición de 20 Minutos, que viene a colación del debate reabierto la semana pasada por Zapatero al anunciar que pretendía prohibir este tipo de anuncios, ahonda el frente abierto en el sector. De un lado, las grandes cabeceras, con el respaldo de la patronal Aede, que apuestan por la autoregulación y, sotto voce, señalan la inconveniencia del momento económico para prescindir de una importante fuente de ingresos (no para todos, critican que algunos de los que hacen bandera de la retirada de anuncios lo hicieron porque apenas facturaban por esta vía). Por eso, reclaman un debate tranquilo y pausado. Por otro lado, diarios como Público, La Razón, Avui o La Gaceta (de Intereconomía) defienden, desde posiciones ideológicas opuestas, el fin inmediato de estas prácticas. La incorporación de 20 Minutos (que fue el primer periódico en quitarlos, en 2007) a este grupo parece el preámbulo de una nueva disputa entre patronales, vista la experiencia de los agrios enfrentamientos entre Aede y la asociación de diarios gratuitos, Aepg, que podría ampliarse con la participación de la patronal Aeepp, de la que es impulsor el diario que dirige Arsenio Escolar.

En un momento en el que muchos reclaman unidad de acción entre los medios de comunicación para garantizar su futuro, los periódicos han encontrado una nueva batalla (en realidad, vieja) para tirarse los trastos a la cabeza.

Quioscos digitales: ¿son la solución definitiva?

El acuerdo alcanzado en Francia entre seis diarios nacionales para crear en septiembre un quiosco online en el que los usuarios paguen por leer sus contenidos reabre el debate sobre cómo rentabilizar la presencia de la prensa en Internet.

Muchos apuestan por el llamado modelo Spotify: una plataforma única en la que los lectores puedan adquirir contenidos informativos (noticias sueltas o periódicos enteros) mediante pago electrónico tras consultar una parte del producto. Pero eso exigiría la unidad de acción de toda la prensa, como ha sucedido en Francia. No que cada periódico haga la guerra por su cuenta, como en Inglaterra y España. Además, plantearía algunas dudas sobre si las autoridades de competencia aprobarían acuerdos de este tipo. Mientras existan alternativas para acceder gratis a los contenidos de los periódicos más o menos legales (en YouKioske, los usuarios cuelgan las versiones impresas de los diarios que se pueden consultar sin restricciones), será difícil convencer a los internautas de que el “gratis total” de la prensa online se ha terminado. Se trata de un error histórico, heredado de los inicios de Internet, del que será difícil recuperarse. Por ahora, las iniciativas para cobrar por las noticias online son individuales, como la impulsada por Unidad Editorial con el quiosco online Orbyt, en el que se puede acceder a las versiones impresas enriquecidas de El Mundo y Expansión.

Aún es pronto para calibrar el éxito de estas propuestas, aunque parece que los usuarios responden paulatinamente. Pero parece claro que se trata de un camino de no retorno, en el que pueden darse varios pasos hacia adelante y otros hacia atrás, pero que tienen que conducir necesariamente a mejorar los ingresos de los periódicos, ayudar a compensar la caída de ingresos por las menores venta en papel y el descenso de la publicidad, y consolidar una nueva forma de distribución (alternativa, no exclusiva) que garantice un futuro viable económicamente hablando para el periodismo de calidad y las empresas periodísticas.

La financiación de RTVE sigue en el aire

¿Quién va a pagar el pato del fin de la publicidad en TVE? A pesar de que la Comisión Europea ha dado por bueno el esquema diseñado por el Gobierno para que la radiotelevisión pública se financie con impuestos, la misma Comisión Europea podría prohibir en unos días que sean las teles privadas y las empresas de telefonía e Internet las que paguen esas tasas.

En el mejor de los casos, RTVE podría tener un agujero financiero de 340 millones de euros este año (lo que iban a pagar las ‘telecos’) y en el peor, si las cadenas privadas consiguen no tener que financiar tampoco ellas a la televisión pública, de unos 500 millones. Si el Gobierno no consigue que sean las empresas privadas quienes aporten ese dinero (porque la Unión Europea se lo impide) todo apunta a que acabaremos siendo los ciudadanos quienes volvamos a pagar (ya hubo que asumir entre todos una deuda de 7.560 millones de euros hace menos de cinco años y el coste de un ERE con generosas condiciones para los trabajadores) el superlujo que supone una televisión pública carísima y con escasos criterios de servicio público. Hoy mismo, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones ha propuesto que se pague un canon por cada hogar, como sucede en Reino Unido. Sólo faltaba.

La televisión pública lleva años agonizando y, entre todos, la van a terminar matando. La apuesta por los informativos y las nuevas tecnologías por parte de RTVE eran su pretendida tabla de salvación, pero la ausencia de dinero puede dar al traste con estos planes. Quizás sea el momento de plantearse (sin esperar a lo que diga la UE) si ha llegado el momento de cerrarla o venderla al mejor postor.

La fracasada fusión del Grupo Correo y Prensa Española

Casi nueve años después de la fusión entre el Grupo Correo de diarios regionales y Prensa Española (ABC), resurgen las voces críticas con ese acuerdo. Y quien lo hace es nada más y nada menos que el ex director de ABC, por dos veces, José Antonio Zarzalejos.

En su último libro, aporta su visión sobre las desavenencias surgidas tras la fusión, que dio lugar a Vocento. En primer lugar, hace una cerrada defensa de Nemesio Fernández-Cuesta, ex presidente de Prensa Española, a la sazón quien le contrató, por la cuota de poder y los privilegios que obtuvo para los antiguos dueños de ABC (la familia Luca de Tena). De hecho, hasta 2011 mantendrán el control absoluto sobre ABC. Por otro lado, relata las desavenencias entre las familias propietarias del nuevo grupo y da, en parte, credibilidad a lo que contaba El Mundo en un artículo publicado en 2007: “Neguri contra Neguri”. Y, finalmente, acaba con una conclusión certeza, mordaz y compartida por muchos (yo entre ellos):

“La pretensión de que el diario recabase en determinados ambientes bilbainos, y vascos en general, la más minima adhesión resultaba para mi inasumible y para ellos inalcanzable, creandose así un clima receloso. Pensé entonces y pienso ahora que el Grupo Correo no supo, editorial y políticamente, lo que compraba cuando se fusionó con Prensa Española“.

El libro cuenta otras muchas historias interesantes, así que recomiendo su compra. Aquí podéis consultar todos los detalles.