La última portada de Metro

Esta es la última portada de Metro, que salió publicada ayer.

Por la tarde, la empresa emitió un comunicado anunciando el cierre de todas sus ediciones menos las de la Comunidad Valenciana, que seguirán adelante, aunque no está claro si con la misma marca. La empresa justifica el cierre por la crisis publicitaria y el fracaso de los proyectos para fusionar varios gratuitos. Parece que el expediente de regulación de empleo (ERE) que aprobó la empresa, y en el que se incluyó al director, tampoco dio resultado. Este abandono, junto al cierre del portal de Internet Adn.es, pone en evidencia la debilidad del modelo de negocio de la prensa gratuita. ¿Serán capaces de resistir el resto? ¿Y qué futuro les espera a los medios que decidieron apostar por una difusión mixta (hasta el 80% de los periódicos se regalan? Aunque parece que tampoco la prensa tradicional está libre de problemas.

Un Nobel contra la prensa: matar al mensajero

Ha pasado desapercibido el furibundo ataque que el premio Nobel de Economía Edward Prescott lanzó contra los periodistas en una entrevista publicada en El País el pasado domingo:

Creo que la prensa ha sido una de las principales responsables de este último trimestre de depresión. Los periodistas no hacían más que gritar que el mundo se iba a acabar.

En la misma línea, dos días después, el ex presidente de la CNMV Manuel Conthe, que durante su mandato intentó coartar la libertad de prensa de los medios económicos sobre las empresas cotizadas en bolsa, recuperaba estos mismos argumentos en Expansión:

La información de los medios sobre la realidad nunca es neutra: no sólo la selección de noticias, sino también la manera en que se presentan influyen sobre quienes las leen. Cuando llega una crisis económica, las malas noticias abundan y los medios quedan espontáneamente dominados por ellas. Para algunos profesionales y empresarios, esa tendencia a cargar las tintas en lo negativo acentúa la desconfianza de los ciudadanos y el desánimo de los consumidores y hace que "los árboles no nos dejen ver el bosque".

Creo que ambos se equivocan. Puede haber existido cierto amarillismo, alguna exageración, pero matar al mensajero, es decir, culpar a los medios, es injusto. Los responsables de la crisis son otros y, en todo caso, más culpables son la mayoría de los gobiernos del mundo que ni supieron ver la crisis, ni supieron frenarla.

Los 25 culpables de la crisis

En un nuevo ejercicio de periodismo de calidad, el diario británico The Guardian, bajo el ilustrativo título de Road to ruin (Camino a la ruina) hace un exhausto repaso a las 25 personalidades públicas a las que cabe achacarles la crisis económica actual. Desde Bill Clinton a Alan Greenspan, pasando por George Bush o el pueblo americano. Una responsabilidad que achaca también a los directivos de banca británica que, pese a cobrar más de un millón de libras, no supieron evitar la quiebra de sus entidades.

Además, incluye una interesante galería visual de estos 25 “malévolos”. El reportaje está en inglés, pero se puede encontrar un resumen en español en El Confidencial.

Decora tu Casa Blanca y el Obámetro

Vía The Journal Marketing descubro que la empresa sueca Ikea ha lanzado un interesante juego para conmemorar la llegada de Obama a la Casa Blanca y, de paso, promocionar sus muebles.

Sin embargo, no todo son parabienes hacia el nuevo presidente de EEUU. Obama se ha apoyado en la Red para llegar a la Casa Blanca, pero ahora la red le pide cuentas. La web PolitiFact ha puesto en marcha el Obámetro, que mide el número de promesas cumplidas, en marcha u olvidadas por el nuevo dirigente. Si no cumple, las críticas pueden ser tan atronadoras como los halagos cosechados hasta ahora.

¿Se te olvidó despedir a Bush?

Entre tantos faustos de bienvenida a Obama, muchos se olvidaron de que ayer también se despedía al presidente saliente, George W. Bush. La clásica imagen del ya ex líder de EEUU subiendo al helicóptero presidencial por última vez, rumbo a su nueva residencia, ha quedado eclipsada por los focos que iluminaban a Obama, del que tanto se espera. La despedida a Bush ha sido una de las más frías que se recuerdan. Pero no todos se han olvidado de él. Hace unas semanas ya que la agencia de publicidad Shackleton lanzó una web para animar a la gente a montar fiestas de despedida al ex presidente. Una propuesta entre la burla y el reconocimiento que, según afirman, tuvo bastante éxito: 1.000 fiestas en 317 ciudades de 50 países. Entre los vídeos de promoción que elaboraron estos publicistas, expertos en marketing viral, os copio mi preferido. Os advierto que tienen un argumento un tanto surrealista, pero vienen a decir que cada cual celebra a su manera la marcha de Bush, que abandona el cargo en unos niveles históricamente bajos de popularidad.