Píldoras de buen periodismo: Orfeo Suárez

Desgranar el polvo de la paja en prensa escrita me parece un ejercicio digno de alabar. Los temas de cultura, los toros y, más recientemente, el fútbol son campos abonados para lograrlo, aunque no siempre es fácil. Especialmente por existe el peligro de caer en una excesiva retórica y olvidar lo esencial: las claves de una noticia cuyos elementos básicos ya conoce el lector.

Hoy me he encontrado en las páginas de El Mundo uno de esos ejemplos de buen periodismo. El primer párrafo de la columna escrita por Orfeo Suárez sirve para resumir los sinsabores de los seguidores del F. C. Barcelona durante toda la temporada.

“El rey del juego es un mendigo sin el gol. Incapaz de marcar en 180 minutos de Champions, sin haberlo hecho en cuatro partidos consecutivos, al Barça no le era posible soñar. Eso tiene mucho que ver con dos fraudes: Ronaldinho y Henry. La tolerancia con el primero desató una metástasis desde el palco al vestuario. La pasión galáctica atrajo al segundo, un futbolista lejos de sus mejores días y del sistema más adecuado a su perfil en el Camp Nou. La convalecencia de Eto’o, de la que nadie es culpable, situó a Messi frente al desafío de interpretar a Maradona, hazaña que emuló salvo por el dueño de todos los análisis: el gol”.

Periodismo del bueno. El artículo completo aquí.

Los tertulianos se pegan un tiro en el pie

¿Qué mejor ocasión para hacer bandera de independencia y profesionalidad que durante una entrevista al presidente del Gobierno? Pues eso es, precisamente, lo que no se vio anoche en TVE, en el programa 59 segundos, en el que Zapatero recibió un baño de halagos por parte de una ilustre cuadrilla de “periodistas felpudo”. Así lo resume Nico Rey en elmundo.es:

“La entrevista fue soporífera. Ni pactada. Una verdadera gala hecha a la medida del ‘señorito’. Ni buenas noches ni buena suerte. Un plomazo de programa en el que sólo se salvaron Fernando Ónega y Casimiro García-Abadillo. Ni rastro de periodistas críticos e independientes. TVE colocó a los afines de ZP en su primera entrevista tras ser elegido presidente. A la cabeza de la sinrazón, babeando antes de soltar sus absurdas y complacientes preguntas, Margarita Sáenz Díez, José María Calleja y Antón Losada. Porque de la Zarzalejos mejor no hablar. Si estos son los mejores informadores del país, apaga y vámonos”.

A la espera de conocer las cifras de audiencia de la entrevista, ya puedo adelantar que serán bajas. Seguro. Yo tuve que emplear todas mis fuerzas para vencer al sueño. Pero más allá de la contribución, o no, de Zapatero al espectáculo en televisión me preocupa para qué han quedado los periodistas más afamados de España. Como ya comenté en otro post anterior, la politización del periodismo es un virus largamente incubado en las principales redacciones de los medios de comunicación y que, tras emprezar como una larva, se ha convertido en una amenaza tan fuerte que será muy difícil erradicarla a corto plazo. El hecho de que el reparto de las licencias de televisión (analógica y digital) siga en manos de los políticos no puede sino incrementar este terrible mal.

Esta debería de ser la principal preocupación de universidades, asociaciones profesionales y periodistas. Pero, claro, es más cómodo mantenerse en la posición de privilegio adquirida. Así van las ventas y las audiencias. Es lógico.

Llega la crisis económica, se va la publicidad

Se veía venir. Cuando hay crisis, cuando la crisis es profunda, la señal más evidente es la marcha de la publicidad. Y los anuncios ya han empezado a abandonar las páginas de la prensa.

Al hilo de un interesante artículo publicado en Expansión.com sobre la caída de la publicidad en la prensa económica en EEUU, se me ocurren algunas reflexiones:

  1. Si cae la bolsa, se supone que los inversores perderán el ánimo. Y que, entre otras cosas, dejarán de comprar periódicos. Por eso, los descensos son muy acusados en EEUU, especialmente para el Business Week (15% menos), Forbes (8,3%) y Fortune (1,7%). También a The New York Times se le ha reducido un 9% el pastel publicitario, aunque, por el contrario, The Economist logra un incremento del 27,3%.
  2. Ante la crisis, la búsqueda de soluciones se agudiza. En España, el recurso más común es la aparición de suplementos especializados, como ya ha hecho Expansión y se dispone a hacer elEconomista. Para El País Negocios (suplemento de economía de los domingos) el cambio ha sido de diseño, aunque muy discutible. En EEUU, el líder, Wall Street Journal, ahora en manos de Rupert Murdoch, decide apostar por ampliar el espacio dedicado a la política internacional. Financial Times, por su parte, apuesta por la web y los vídeos.
  3. ¿Significa esto que las ventas se van a hundir? En mi opinión, no. En un primer momento, la reacción sí ha sido comprar menos periódicos, pero, a medida que la crisis muestre su verdadera cara y se haga necesario comprenderla a fondo, como la explica la prensa económica, para poder sortearla, las ventas crecerán. Aunque esto es una previsión, y yo ya debería saber del riesgo que supone hacerlas.

Día del Libro: una maldad

Ser una celeridad tiene sus exigencias. De tiempo, de disponibilidad y de imagen. De ahí mi sorpresa al encontrarme conla coincidencia en el vestuario, durante esta semana, de uno de los escritores de mayor éxito en los últimos tiempos, Carlos Ruiz Zafón.

Dentro de la intensa campaña de promoción que le había preparado su editorial estaba la colaboración con el diario gratuito ADN, también de Planeta, en la reunión para elaborar la portada. Sólo dos días después, el 23 de abril, Día del Libro, estaba prevista como una intensa jornada de firma de ejemplares, con una aparición estelar en Los desayunos de TVE. Y aquí fue donde apareció mi ojo clínico, que descubrió que en sólo tres días Ruiz Zafón llevaba el mismo polo en dos de ellos. Aunque es una maldad, me parecía curioso y suficientemente relevante como para ponerlo en este blog. ¡Quién iba a imaginar que los escritores de éxito estaban cortos de armario!

twitter en prensa escrita

Innovar, Innovar, Innovar.

Estos son los tres mandamientos de la prensa escrita del siglo XXI. Lo que hacíamos antes ya no sirve, ahora hay que buscar nuevas fórmulas cada día. Y no para vender más periódicos, sino para mantener lectores, lo que es, si cabe, aún más difícil.

Quien lo ha entendido desde el principio es The Guardian, el periódico de cabecera de los socialdemócratas británicos, y del que están enamorados la mitad de los periodistas. Por eso casi no sorprende lo que se atrevieron a hacer el pasado viernes.

Para cubrir la visita del primer ministro, Gordon Brown, a EEUU se les ocurrió que la mejor manera de hacerlo era reflejar la intensa actividad que había desarrollado ese día. Pero, en portada, era dificil ilustrarlo. Así que, aprovechando que Downing Street, la residencia oficial de Brown, inauguró una cuenta en twitter para dar cuenta de todos los pasos que da el primer ministro en Estados Unidos, optaron por incluir directamente parte del seguimiento hecho a través de la red de microblogs, los comentarios de los usuarios de esta herramienta y las respuestas del equipo de Brown. Y lo hicieron, nada menos, en la “column five”, la que reservan para los grandes articulistas del periódico.

Que yo sepa es la primera vez que un periódico se atreve a hacer esto. Hasta ahora algunos medios se habían limitado a crear canales de twitter en sus webs (CNN, NYT o Reuters), pero ninguno a adaptar este formato en su medio natural (prensa o televisión). Y supone un paso de gigante en la evolución del lenguaje periodístico en el siglo XXI, porque permite mostrar al público parte de la forma en que la información llega a la prensa, y que éste entienda que el papel de los periodistas como mediadores sigue siendo vital pese a los avances tecnológicos. Tal vez no sea la herramienta definitiva, como demuestran las pruebas de algunos universitarios, pero en este caso funciona muy bien. La apuesta es arriesgada. Y una vez más The Guardian salió victorioso de la experiencia, aunque parte del mérito corresponde a la oficina del primer ministro, que al fin y al cabo fue quien tuvo la idea de abrir una cuenta en twitter. Os copio una imagen de cómo quedó la portada.

Time se pone verde

La complicidad con los lectores es una de las claves visuales para fidelizar al público, asegurar ventas y, de paso, fijar posición editorial. Algunos periódicos han logrado cifras brillantes con estas estrategias, como The Independent o Metro (nombrando directores por un día a personajes famosos). Se trata de una estrategia más apropiada para las revistas, especialmente si se trata de ejemplares monográficos. La última en hacerlo ha sido Time, con un especial sobre la lucha contra el cambio climático en el que, incluso, ha modificado el tradicional recuadro rojo de su portada por otro verde.