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Más sobre la crisis en la prensa

Al mal tiempo buena cara. Si en el post anterior hablábamos de las señales de crisis en la prensa, no parece que el sector lo asuma de manera trágica. Así lo cuenta un reportaje en Expansión:

“Las ventas bajan, los jóvenes no leen, Internet avanza, la calidad de los artículos desciende y aumentan las presiones exteriores. Pero la mayoría de directores de periódicos es optimista sobre el futuro de sus publicaciones, si se adaptan al nuevo entorno”.

Según una encuesta a 700 directores de periódicos de todo el mundo, la prensa superará este trance con normalidad, a pesar de que auguran grandes cambios en la forma de comunicar en pocos años:

“El 56% cree que la mayoría de la información será gratuita en unos años, el 58% teme el descenso de la audiencia joven y sólo el 31% espera que los periódicos sean la principal fuente de noticias en diez años”.

¿Inconsciencia o sobreconfianza? Tal vez una mezcla de ambas, especialmente en Europa, lo que el reportaje atribuye a que la caída de las ventas es menor en Europa y en Asia que en Estados Unidos. En cualquier caso, el futuro dependerá de la publicidad, que está de capa caída (ver post siguente).

Crisis en la prensa: apuntes

Ando escaso de tiempo, pero no quiero dejar pasar la oportunidad de recomendaros algunos análisis interesantes que se están haciendo en los medios sobre cómo va a afectar la crisis económica a la prensa escrita, aunque también a Internet. Algunas pinceladas:

  1. Los medios digitales se enfrentan al reto de captar cada día más lectores, a base de sorprenderlos con contenidos diferenciados y que les sean útiles. Los resultados son esperanzadores, como no podía ser de otra forma, según un informe del BBVA. La tentación de replicar lo escrito en papel ya se venció, pero… ¿para quien escribimos? ¿Qué quieren leer? Y, sobre todo, ¿cuánto tiempo nos van a dedicar? Parece que cada vez menos, como cuentan aquí.
  2. Sin embargo, el verdadero problema que se avecina es la crisis publicitaria. Es decir, que se reduce el pastel publicitario y que los medios más expuestos van a sufir mucho si el descenso de la publicidad se mantiene mucho tiempo. Quienes más tienen que perder son los periódicos gratuitos, muchos de los cuales son muy recientes, aún no han terminado de cubrir costes y no tienen más fuente de ingresos que la publicidad. También sufrirá Internet, aunque menos, ya que la estructura de costes es menor, es más facil obtener rentabilidad y, además, sus precios siguen siendo muy competitivos, ya que es infinitamente más barato poner un anuncio en Internet que en cualquier otro medio. Por último, la prensa tradicional cuenta con el colchón de las suscripciones y las ventas condicionadas, como muestran las cifras recientemente publicadas, aunque ni mucho menos son inmunes a la crisis.

¿Alternativas? En próximos posts.

¡Queremos preguntar! Pero… ¿para qué?

La declaración de la Federación de Asociaciones de Prensa de España, respaldada por los principales directores de periódicos de tirada nacional, se ha centrado este año en denunciar la peligrosa tendencia entre la clase política de sustituir las ruedas de prensa por declaraciones en las que no se permite preguntar a los representantes de los medios de comunicación, disimuladas como “declaraciones institucionales”. El comunicado es especialmente duro con esta moda (esperemos que pasajera):

“No merecen la comparecencia de periodistas, sobra con la distribución de las mismas, en los soportes posibles, para que los medios valoren el tratamiento informativo que les parezca adecuado”.

Como no podía ser de otra manera, comparto plenamente esta exigencia. Pero también intento ser crítico con la profesión y me pregunto: ¿Para qué queremos preguntar? ¿Para dar un lamentable espectáculo como el que protagonizaron la semana pasada los supuestos primeros espadas del periodismo nacional en el programa 59 segundos de TVE al que acudió el presidente del Gobierno? Si pedimos preguntar para ser condescendientes con el entrevistado, evitar los temas polémicos e, incluso, realizar alabanzas que faciliten una salida airosa al preguntado, entonces las preguntas pierden su valor y su función.

Así que un poco de autocrítica también es necesaria en estos momentos. El humorista Máximo, que ha pasado de las páginas de El País a las de ABC, lo refleja así (reproduzco la conversación que incluye en su viñeta porque no encuentro ésta en formato jpg en la web del diario):

-Personaje 1: Los lectores tenemos la libertad de prensa que nos permitimos exigir.

-Personaje  2: ¿Y los periodistas?

-Personaje 1: Tienen la libertad de prensa que se atreven a ejercitar.

-Personaje 2: ¿Y los propietarios de los medios?

-Personaje 1: Exactamente igual que sus muchachos. La libertad y la sumisión son propias, nunca ajenas.

Tiempo de Feria

El fino de Jerez, las casetas y sus bellezas autóctonas no me dejan tiempo para actualizar el blog. Para algo es Fiesta. Pero quien quiera seguir mis pasos (o algo parecido) que visite el blog de Lady Farolillo. Muy recomensable. Es la crónica más desenfadada y alegre de estas fiestas a las que os recomiendo venir.

Pildoras de buen periodismo: Orfeo Suárez

Desgranar el polvo de la paja en prensa escrita me parece un ejercicio digno de alabar. Los temas de cultura, los toros y, más recientemente, el fútbol son campos abonados para lograrlo, aunque no siempre es fácil. Especialmente por existe el peligro de caer en una excesiva retórica y olvidar lo esencial: las claves de una noticia cuyos elementos básicos ya conoce el lector.

Hoy me he encontrado en las páginas de El Mundo uno de esos ejemplos de buen periodismo. El primer párrafo de la columna escrita por Orfeo Suárez sirve para resumir los sinsabores de los seguidores del F. C. Barcelona durante toda la temporada.

“El rey del juego es un mendigo sin el gol. Incapaz de marcar en 180 minutos de Champions, sin haberlo hecho en cuatro partidos consecutivos, al Barça no le era posible soñar. Eso tiene mucho que ver con dos fraudes: Ronaldinho y Henry. La tolerancia con el primero desató una metástasis desde el palco al vestuario. La pasión galáctica atrajo al segundo, un futbolista lejos de sus mejores días y del sistema más adecuado a su perfil en el Camp Nou. La convalecencia de Eto’o, de la que nadie es culpable, situó a Messi frente al desafío de interpretar a Maradona, hazaña que emuló salvo por el dueño de todos los análisis: el gol”.

Periodismo del bueno. El artículo completo aquí.